La Zarza, Vasco de
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Biografía GER
Escultor español del primer tercio del s. XVI, fue uno de los introductores de las formas renacientes en Castilla la Nueva. De posible origen toledano (aunque también se le ha considerado portugués), su estilo hace pensar en una formación italiana en torno al centro renacentista de Lombardía. Es asimismo probable que sus comienzos artísticos los llevase a cabo como decorador o, incluso, como arquitecto, lo que justificaría que se le cite en 1523, informando sobre la construcción de la catedral de Salamanca.Los datos que conocemos de su corta, pero fecunda, carrera artística se sitúan entre 1499 y su fallecimiento, ocurrido poco antes del 4 oct. 1524. En 1499, se le encarga en Ávila la talla del retablo mayor de la catedral. Allí debió de establecerse, y así se le menciona como entallador en febrero de 1508 cuando trabaja en la reforma del claustro de la catedral; poco después, cobra por la terminación de la talla en madera del retablo mayor, en el que, eminente decorador como D. Fancelli (v.), aplica ornamentaciones renacentistas sobre una estructura gótica.Pero sus obras principales son los monumentos funerarios. La actividad de D. Fancelli en Ávila debió de ser decisiva para su estilo. Al ponerse en relación con el florentino, su italianismo se reaviva, como puede percibirse en el magnífico sepulcro de D. Alonso Carrillo de Albornoz, en la capilla de S. Ildefonso de la catedral de Toledo (ca. 1515), organizado como un gran arco triunfal rehundido en el muro, con columnas decoradas, basamento con virtudes y ángeles con escudos, urna sepulcral con yacente y, en el fondo, un impresionante busto del Salvador, virtudes, la Misa de S. Gregorio y una inscripción sostenida por ángeles, rematando la obra tina Virgen con el niño. Del mismo momento será el sencillo sepulcro de D. Iñigo López Carrillo, virrey de Cerdeña (m. 1491), en la misma capilla, y que, por su frontal con relieves, hace pensar en una relación muy directa con Fancelli.En 1518 acaba su obra principal: la decoración del trasaltar mayor de la catedral de Ávila. En el centro, aparece el magnífico sepulcro con figura exenta de D. Alonso de Madrigal, el Tostado, representado escribiendo sobre un atril, composición original que recuerda el sepulcro del Dante, en Verona, obra de Pedro Lombardo; en el basamento hay virtudes y, encima, un gran relieve circular -casi de bulto redondo- con la Adoración de los Reyes, un tanto extraño por la desproporción de las figuras; en el friso, la cabalgata de los Magos y en el ático, la Natividad. Los cuatro paños laterales, de rica ornamentación renaciente y encuadrados por sencillas portadas, presentan a los Evangelistas escribiendo; encima, tondos con santos y, sobre ellos, el Bautismo, la Degollación del Bautista, el Noli me tangere y la Ascensión.Durante su estancia en Ávila, toma parte también en otras obras de menor importancia. A comienzos del segundo decenio debió intervenir en la portada de la Librería de la catedral, donde se advierten querubines y emblemas heráldicos. De entonces debe de ser la decoración del baptisterio, con la representación del Bautismo de Cristo y muy rica decoración con los escudos del obispo fray Francisco Ruiz. De sus últimos años es la pequeña portada de la antesacristía, con un relieve de S. Pedro ad Vincula. Consta que en 1522 realizó un altar con relicario, que más tarde fue terminado por su discípulo Juan de Arévalo, y al que debe de corresponder el frontal del altar en la antesacristía.Su última obra importante documentada es el sagrario del altar mayor de la catedral abulense, en alabastro, tasado en 1522; presenta escenas de la Pasión, coronadas por la Pasión y todas ellas exquisitamente talladas, pero de un estilo ya más avanzado.Se sabe que cuando falleció en 1524 trabajaba en los altares del crucero de la misma catedral, de los que había iniciado el de S. Catalina, que sería terminado en 1530 por sus discípulos, mientras que del de S. Segundo sólo llegó a hacer la mesa del altar.A fecha incierta corresponde el sepulcro de Hernán Núñez de Arnalte, Tesorero de los Reyes Católicos (m. 1479), en S. Tomás de Ávila, que se le atribuye, así como el de su mujer, Da. María Dávila (m. 1511), fundadora en 1502 del convento de Las Gordillas, en el que recibió sepultura.Varias obras en Ávila, Segovia y Toledo se relacionan con su estilo. En la comarca abulense se citan el sagrario de la iglesia de Aldea del Abad; el sepulcro de Rui González de Castañeda y Beatriz González, en S. Nicolás, de Madrigal de las Altas Torres, que muestra ciertas relaciones con el toledano de López Carrillo de Mendoza; una Virgen con el Niño en el coro alto del convento de Las Gordillas, de Ávila; un busto del Salvador, en la Casa de Superunda, de Ávila; así como otras obras de menor categoría, entre las que cabe incluir la restauración de los relieves del sepulcro románico de los santos patronos en S. Vicente, de Ávila, y, tal vez, el sepulcro de Juan Dávila y su mujer, ayos del príncipe D. Juan, en una capilla de S. Tomás, de Ávila.En Toledo, guardan relación con su estilo el sepulcro del canónigo Juan de Salcedo, en la capilla de la Concepción; el frontal del túmulo de D. Juan López de León, en la de S. Martín, y el de D. Fernando del Castillo, en la capilla de S. Eugenio, todas ellas de la catedral.En la zona segoviana, el influjo de su estilo se reconoce en algunos detalles del sepulcro del obispo Gutierre de la Cueva, en el muy rico de Da. Mencía Enríquez de Toledo y en el de su esposo, D. Beltrán de la Cueva, procedentes todos ellos del convento de S. Francisco, de Cuéllar, y cuyos restos están hoy repartidos entre la Hispanic Society (Nueva York) y el Museo Arqueológico de Valladolid. También, en S. Miguel de Ampudia (Palencia) se advierte su influencia en un Calvario, así como en un grupo de S. Ana, la Virgen y el Niño.La Z. formó escuela en Ávila, pudiendo recordarse entre sus discípulos a Juan de Arévalo, Lucas Giraldo y Juan Rodríguez, decorador este último de la capilla de la iglesia del Parral (Segovia).FRANCISCO PORTELA.
BIBL.: M. GÓMEZ-MORENO, La escultura del Renacimiento en España, Barcelona 1931; fo, Vasco de la Zarza, escultor, "Bol. de la Sociedad Castellana de Excursiones" (1909-10) 149; l. M. DE AZCÁRATE, Escultura del siglo XVI, en Ars, XIII.
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