La Tour, Maurice Quentin de
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Biografía GER
El más original retratista francés del s. XVIII. N. en Saint-Quentin el 5 sept. 1704, marcha a París a los 18 años. Después de comienzos mal conocidos, decide consagrarse a la técnica del pastel, puesta de moda por el triunfal viaje a París de la veneciana Rosalba Carrera en 1720,y consigue el éxito rápidamente. En 1736 Voltaire elogia el retrato que le hace, y en 1737 es agregado a la Academia. De 1738 a 1773 expone anualmente en el Salon, suscitando siempre los mismos elogios y sin que se aprecien cambios en su estilo. Una elegida clientela, parisina e internacional (en 1766 viajará a Holanda para pintar a Elisabeth de Zuylen), le reclama y le paga muy caro. Frecuenta el mundillo teatral y los medios intelectuales de escritores y filósofos, a la vez que se interesa por las ciencias. Crea fundaciones de beneficencia, premios en París para los artistas y cursos gratuitos de dibujo en SaintQuentin. Cercano a los 80 años, su cerebro se trastorna y le llevan a su villa natal, donde m. el 16 feb. 1788. Su hermano, único heredero, legará 90 tablas a la ciudad, cuyo museo comparte con el Louvre lo esencial de la obra del pintor.Esa obra es, como su autor, representativa de la vida y el espíritu de su tiempo. Hace revivir toda una sociedad completamente desembarazada de la solemnidad decorativa del retrato Luis XIV y de la Regencia. Dos retratos en pie (sus protectores: el Presidente de Rieux y Mme. de Pompadour) y los demás bustos, a veces sólo la cabeza, sin accesorios; pero de extrema variedad: soberanos (Luis XV, María Leczinska), militares y hombres de Estado (mariscal de Saxe), burgueses y eclesiásticos, y todo el estado mayor de escritores e intelectuales (Rousseau, d’Alembert, Bufion, Beaumarchais), pintores (Restout, Chardin), músicos (Gluck, Rameau) y gente del teatro, el canto y la danza. Todos captados en su vida nerviosa, ardiente, casi febril.La técnica acentúa esta intensidad de vida: - dibujante muy seguro, saca partido con gran maestría de la ligereza y frescura del pastel que aspira a conservar fijando su frágil colorido con barnices nuevos. Aprende de Restout el arte "de hacer circular el aire entre la figura y el fondo". Menos atraído por las conquistas cromáticas que su émulo Perronneau, le supera en ligereza de ejecución y, sobre todo, en intensidad expresiva. La T. es artista sensible especialmente a los efectos de la edad y el trabajo en el rostro humano: "Creen que no capto más que los rasgos de su cara, pero penetro hasta el fondo de ellos mismos sin que se enteren y me los traigo enteros". Por ello, el carácter inolvidable de sus retratos y más todavía de sus "preparaciones", esbozos geniales tomados al vuelo donde algunos golpes de lápiz bastan para hacer vibrar al modelo, sobre todo en los autorretratos. Así aparece como un maestro de un género que creó en gran medida: el retrato psicológico.PAUL GUINARD.
BIBL.: M. TDURNEUX, La Tour, París 1912; A. BESNARD, La vie et 1’oeuvre de La Tour, París 1928.
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