J?¥do REL. NO CRIST.
Categoria:
Religión No Cristiana
Escuela religiosa japonesa budista cuyo nombre significa "Tierra Pura" fundada en 1175 por el monje Genku, más conocido por el nombre de Hónen.Genku (1133-1212) estudió en el monasterio de Hiei, en el cual se desarrollaba ya la doctrina del Buda Amida, y buscó allí un método para hacer del budismo una religión accesible al pueblo, a la pobre gente, a los ignorantes; decía que Buda no quiso hacer de su enseñanza una sabiduría para la élite intelectual, sino que tenía que estar al alcance de todos. Se estableció después en Yoshimizu, en una especie de ermita muy visitada por numerosos discípulos y donde está ahora el templo Kurodani fundado .a finales del s. x111. Introdujo en el Japón la Jódokyó, la enseñanza de la "Tierra Pura", paraíso en el cual renacen todos los que hacen un acto de fe al Buda Amida.Esta doctrina existía ya en China; en el budismo Maháyána, todos los Budas gobiernan una "Tierra" espiritual, símbolo de planes logrados por la meditación; en Asia, la "Tierra Pura" del Buda Amida, llamada también el mundo de la beatitud, Sukhávati, tuvo un gran éxito religioso en los medios budistas. La traducción japonesa de Amida, en sánscrito Amitábha, es Amitáyus, o Amida-Butsu (Buda del a Vida infinita), o Muryókó-Butsu (Buda de la Luz infinita); se ha pensado en una posible influencia iraní en su elaboración en la India. La doctrina y los textos sobre este concepto de la "Tierra Pura" se concretaron en el noroeste de la India en el s. ii d. C., y cuando el budismo penetró en China, la fe en Amida llegó a ser muy popular porque la nueva doctrina rechazaba todos los estudios filosóficos y la complicada metafísica de las escuelas budistas del Maháyána, para predicar la fe sencilla en el Buda Amida y su paraíso, donde van sus devotos después de la muerte. La pronunciación de la fórmula "Namu-Amida-butsu", adoración al Buda Amida, llamada el Nembutsu, bastaba para abrir las puertas del paraíso búdico de Amitábha.Esta doctrina se elaboró primero en las ceremonias funerarias japonesas para ayudar al alma del budista difunto. Esta forma primitiva de fe se desarrolló de la época Nara (710-784) hasta el periodo Heian (794-1192), y fue durante la época Kamakura (1185-1333) cuando la doctrina jodo se estableció firmemente gracias a los esfuerzos de Hónen. Antes de él, en el monasterio del monte Hiei, algunos monjes budistas habían estudiado esta doctrina y la posibilidad de diseminar la fe en Amida entre el pueblo; los estudios de Kúya, de Eshin Sózu Genshin, autor del t3jóyóshú (La esencia de la salvación), de Ryónin, prepararon el trabajo final de Hónen que estableció la doctrina definitiva de la secta jódo en su forma poderosa e independiente. Su discípulo, Shiran Shónin (1174-1268), desarrolló las enseñanzas de su maestro y acentuó el carácter de su quietismo absoluto. En 1960 había 8.506 centros con 9.403 bonzos y 4.363.000 miembros.La influencia de la doctrina ha sido muy grande en el Japón. El hecho de que, para salvarse, baste un sencillo acto de corazón y fe en el Buda Amida y no de inteligencia, hizo muy popular esta secta en el Japón. La importancia concedida a la devoción y al abandono total en la gracia del Señor Buda determinó algunos excesos; además, esta doctrina que no hacía la distinción clásica del budismo entre el monje y el seglar, destruía el espíritu tradicional del budismo. Esta secta, en este sentido, es considerada por los budistas japoneses más ortodoxos como una forma religiosa degenerada, por lo que rechazan la idea de que sea "la esencia del budismo japonés", concepto bastante corriente entre el pueblo y en algunos escritos editados por la secta. Sin embargo, y a pesar de sus bases poco filosóficas, y sobre todo poco ortodoxas, la creencia en el poder salvador de Amida es todavía muy grande en los medios humildes de la población japonesa.V. t.: JAPÓN VI; BUDA Y BUDISMO.J. ROGER RIVIÈRE.
BIBL.: M. ANESAKI, Religious lije of the Japanese People, Tokio 1961; S. NATANABE, Japanese Buddhism, Tokio 1964; CORTES, HARPER HEVELOCK, Hónen, the Buddhist Saint, His Life and Teachings, Kioto 1925; SiR C. ELIOT, Japanese Buddhism, Londres 1935; O. ROSENBERG, Die Probleme der Buddhistischen Philosophie, Materialen zur Kunde des Buddhismus, Heidelberg 1924; E. STEINILBER-OBERLIN, Les sectes bouddhiques japonaises, París 1930, 197-212.
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