Hals, Frans
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Biografía GER
Cronológicamente, es el primer gran pintor del s. xvlt holandés, el momento dorado de la pintura en los Países Bajos, que luego serán estelados por figuras como Rembrandt (v.) y Vermeer (v.). Su tema favorito, y en el que destaca especialmente, es el retrato, lo mismo en el aspecto individual que en los grupos. Salvo Velázquez (v.), Rubens (v.) y Rembrandt (v.), pocos pintores de su época le igualan o superan.N. entre 1581 y 1585 en Amberes, pero sus padres, tejedores de Malínas y fervientes católicos, se trasladarán muy pronto a Haarlem. Posiblemente su origen flamenco explica el gusto por los amplios formatos, tan poco cultivados en Holanda, y también su soltura técnica, muy próxima a la de los maestros de Amberes. Cuando los españoles ocupan, en 1585, esta ciudad que se había declarado protestante, su padre, Franchoys Hals, afirma su fe católica, mas a pesar de esto, en 1591, emigrará con su familia, junto con un grupo muy numeroso de artesanos textiles, a la ciudad holandesa que será afamada más tarde por el hijo, y gracias a estos tejedores se convertirá en un importante centro industrial durante el s. xvli. El joven H. se integrará en Haarlem de tal manera que unirá su vida con la ciudad, a pesar de que una serie de desgracias le acontecerán a lo largo de su vida, entristeciendo su carácter y oscureciendo su pintura. Los documentos publicados por Bredius, referente a su vida, son estremecedores: enfermedades, procesos, dificultadesfinancieras que le llevan a la miseria..., se unen en un transcurrir histórico, a una impresionante labor creativa: sólo su admirable tesón y espíritu de trabajo, junto a un inmenso poder artístico, hace posible que se convierta en uno de los más admirables artistas de todos los tiempos.Su primera mujer muere en 1615, dejándole dos hijos y una casa que ha de vender. Vuelve a casarse, para desgracia suya, en 1617 con Lysbeth Reiniers, de cuyo matrimonio tiene un hijo anormal y una hija depravada. Después de un viaje a Amberes, sus muebles y sus cuadros son embargados. En sus últimos años la municipalidad le pasa una pensión para pagar su indigencia. El artista que había pintado alegres banquetes corporativos, tiene que recibir además tres carretas de turba, como limosna para no helarse en invierno. La última mención documental nos informa que el 1 sept. 1666, el ayuntamiento de Haarlem paga al enterrador 4 florines, "para que abra una tumba en la Catedral al señor Frans Hals".Poco sabemos de su aspecto físico. Solamente dos retratos nos muestran su efigie. En el que aparece entre los oficiales de la compañía cívica de S. Jorge (1639, Frans Hals Museum, Haarlem), y otro, en Indianápolis, de hacia 1650. En ellos se percibe la faz de un hombre lleno de melancolía, pero a su vez voluntarioso, lo que le hizo capaz de desarrollar tan importante labor pictórica. En su formación intervinieron los manieristas de Haarlem; esto queda demostrado en el Banquete en un jardín (Berlín; hoy destruido), en el cual sigue la tipología creada por Golzio. Antes de 1630, realiza una serie de retratos individuales y de grupos familiares, además de tres escenas de banquetes corporativos de tamaño natural. Pero la más antigua obra suya está fechada en 1611; es el retrato de facob Zaf fius (Haarlem), lo que hace pensar, en relación a su nacimiento en una vocación pictórica tardía, pues son escasísimas las pinturas que se le pueden atribuir antes de esta obra. Cuando en 1616 realizó su monumental Banquete de la Compañía Cívica de S. Jorge (Haarlem), se levanta según Slive, su último biógrafo, la piedra militar de la gran pintura holandesa. Allí la naturaleza muerta y el retrato se representan dentro de un realismo mucho más avanzado, que el que 20 años antes hiciera representar Cornelis Cornelisz de Haarlem, lo que indica que H. ha dado un paso más hacia formas barrocas, alejándose del manierismo. Mas en este cuadro y en otras obras de la misma época no llega a captar aún el sentido atmosférico de luminosidad difusa que será una de las características de su arte después de 1620. Estas nuevas calidades de su pintura, las conseguirá por las influencias de los tenebristas de Utrecht, especialmente de Ter Brugghen y Honthorst. En la temática de este momento, aparecen bebedores, jovencitos que ríen, actores, etc., en los cuales también sigue la tipología de los caravaggistas holandeses. Lo mismo ocurre con la vivacidad de los tonos. Aunque tenga una preocupación por dar a sus personajes un sentido realista, no lo logra todavía; al contrario que Velázquez que ya, en 1619, lo había conseguido en el Aguador de Sevilla; la pintura de H. por esta época aún sigue conservando cierto convencionalismo heredado del manierismo.En el decenio que va desde 1630 a 1640, logra una síntesis pictórica y una estructuración formal en sus cuadros, que le dan gran prestigio en su ciudad adoptiva. Asimismo, su estilo se hace más unitario, tendiendo su colorido hacia efectos monocromáticos. Para acentuar la intensidad psicológica de los personajes, se preocupa por captar y reflejar la vida interior de éstos; en algunos casos, también refleja la alegría del vivir, como ocurre en el soberbio Alegre bebedor (Rijksmuseum); poco a poco, en su retrato se van sustituyendo las vestimentas variopintas por los trajes oscuros, en la mayoría de los casos negros, posiblemente debido a la influencia española que se va extendiendo por Europa en el segundo decenio del siglo. En algunas ocasiones admite colaboración, como en el Vendedor de frutas (1630; col. particular, Bridgeworth), pues el bodegón está pintado por Claes van Heussen, en el que todavía se perciben formas de la etapa anterior, como el gusto por el "plein-air"; igual ocurre en el Vendedor de pescado (Amberes) de la misma época. Poco a poco, su fama se va extendiendo fuera de Haarlem; en 1633, es llamado a Amsterdam para ejecutar el retrato colectivo de la Guardia Cívica de esta ciudad; mas él rehúsa terminarlo, siendo acabado por Pieter Codde. Posiblemente esto fue debido al encargo que se le hace en su ciudad de pintar a los Oficiales de la Compañía ¿le S. Adrián en cuadro corporativo (Haarlem). De 1635, según Valentinier, debe de ser La Bohémienne (Louvre), aunque, al parecer, esta célebre obra representa más bien a una cortesana que a una gitanilla; esta tipología fue cultivada por la escuela de Utrecht; también su técnica se aproxima a la de este grupo de pintores; es de notar que, en un principio, su escote era menos audaz, como lo demuestran los arrepentimientos que se observan con la luz rasante. Probablemente de época inmediatamente anterior sería la Malle Babbe (Berlín): esta bruja de Haarlem tiene la pincelada casi tan suelta como la Gitanilla. Este tipo de obra contrasta con la sobriedad de los retratos, que pinta tomando como modelo a los burgueses de su ciudad. Retrato muy característico dentro de esta tipología es el de Maritge Voogth Craesch, de 1639.Se abre la última etapa de H. con el retrato colectivo de Los regentes de Santa Isabel (1641; Haarlem), donde la pintura se hace más austera y los retratados se representan aún con mayor dignidad. Grises plateados y verdesoscuros van sustituyendo a los tonos dorados del decenio anterior. Reflejos luminosos valorizan las tonalidades negras de los ropajes; y aunque muchos de sus personajes aún siguen sonriendo, lo hacen melancólicamente en la mayoría de los casos. Las obras maestras del último periodo de H. son Los regentes y Las regentes del Asilo (le ancianos (1664); en estos dos cuadros la fuerte tensión espiritual se aúna a la sobriedad pictórica, llegando a conseguir efectos parecidos, bajo un punto de vista psicológico y formal, a los que Rembrandt logra en su vejez. Con ellos y con otras obras de estas mismas calidades H, se convierte en una de las figuras más importantes de la pintura universal.J. R. BUENDÍA.
BIBL.: W. E. VALENTINIER, F. Hals, Stuttgart-Berlín 1923; F. SCHMIDT-DENECER, Frans Hals, Amsterdam 1924; N. S. TRIvAs, The Paintings ol F. Hals, Nueva York 1941 (reduce hipercríticamente el catálogo de la obra de H.); E. HÓHNE, Frans Hals, Leipzig 1957; S. SLIVE, Frans Hals, Londres 1970; F. BERNABI°r, Frans Hals, Barcelona 1970.
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