Galilea GEOG.
Categoria:
Geografía
Probablemente del hebreo gárl, círculo o anillo. Es la parte más septentrional de la cordillera al oeste del Jordán, en Palestina, y lugar de la vida oculta y primer ministerio de Jesucristo (v. NAZARET). Antiguamente la región también englobaba la llanura fértil de Esdrelón. Una división de la zona en Alta y Baja G. se detecta por unas citas del A. T. (Idt 1,8; Tob 1,2) y está confirmada por F. Josefo y el Talmud (v.). Geográficamente estas dos partes se distinguen por la diferencia natural de sus montes. En oposición al relieve abrupto y cortado del norte, el sur ofrece una serie de colinas de menor altura. Por ej., el famoso Tabor (v.) tiene unos 588 m. de altura, mientras los montes del norte superan los 1.000 m.Cuando la conquista de Canaán por los hebreps la región llamada gárl fue asignada a la tribu de Neftalí (los 20,7; 21,32). Una ciudad g., Qádés, fue establecida como sede de asilo para los homicidas. Posteriormente, en la época de los jueces, la tribu de Dan emigró hacia el norte, a las fuentes del Jordán (Idc 18). Más tarde, en la historia de Israel, Salomón daría 20 ciudades en "la tierra de Galilea" (1 Reg 9,11-13) al rey Hirám de Tiro. Esto fue el comienzo de una larga serie de infiltraciones paganas, culminada en la conquista de G. por el asirio Tiglatpileser (732 a. C.) en el reinado de Péqah (2 Reg 15,29; Tob 1,1 ss.). De ahí ’el término "Galilea de los gentiles". Durante la época de los Macabeos había judíos instalados allí (1 Mach 5,14-23), que se distinguían del resto de la población. En tiempos de Cristo la región estaba gobernada por el tetrarca Herodes Antipas (4 a. C.37 d. C.), y al final del primer siglo de nuestra era fue incorporada globalmente a la provincia romana de Judea. Después de la destrucción del Templo de Jerusalén se trasladaron muchos judíos a G., más concretamente a Tiberíades y Séforis, que se convirtieron en centros rabínicos. Allí nacerán las academias talmúdicas, que llevarán a cabo la fijación del texto bíblico realizada por los masoretas de Tiberíades (v. BIBLIA 111, 2). A lo largo de los siglos los cristianos han ido construyendo basílicas, criptas, y otros monumentos en las zonas galileas, especialmente Nazareth, Cafarnaúm, y el Monte Tabor. En época reciente (1909), se estableció el primer kibbutz (v. ISRAEL iii) en la orilla sur del Mar de Tiberíades y la antigua región de G. ha sido incorporada al nuevo Estado autónomo de Israel. Entre las demás ciudades modernas de esa zona figura Ein Gev, localizada en la orilla oeste del mar de Tiberíades, donde tiene lugar el festival anual de música en Israel.Bíblicamente G. asume mayor importancia en los Evangelios, que narran la actividad de Jesús antes y después de su resurrección. En G. empezó su vida pública y sus milagros, y allí pasó la mayoría de los años anteriores. Como ocurre con muchas realidades bíblicas, tanto de personas como de lugares, la misión profunda de G. en la historia de la salvación fue. anunciada antes en el A. T. por los profetas. En el 732 a. C. Isaías emitió un oráculo que parece ligado a la deportación de los galileos por Tiglatfileser, mencionado arriba. El profeta habla de la G. de los gentiles (gélil ha-goyim) y el camino del mar, asemejándoles a un pueblo que anda a oscuras, pero que de repente ve una luz intensa (Is 9,1). Se atribuye a Yahwéh esta gran alegría (9,2), y el yugo que les pesaba se quita (9,3). Al final hace alusión a un niño que "nace por nosotros", cuyo señorío es grande, cuya paz no tendrá fin, y estará sentado sobre el trono de David (9,5-6). El pasaje, de una gran riqueza teológica y mesiánica, encontrará su plena realización en el Evangelio, igual que G. misma como tierra del mensaje se realizará en torno a Jesús y sus discípulos.En G. suceden lo que se podría llamar los "preludios del Evangelio", o "el preludio a los misterios gozosos" (cfr. Lelong, o. c. en bibl.). El evangelio de Lucas narra cómo el ángel Gabriel entra a una ciudad de G. llamada Nazaret, y saluda a la Virgen María. Al anunciarle el hijo que va a tener, el ángel hace relación al Emmanuel (Is 7,14), y revela el señorío grande del niño que ocupará el trono de David su padre (son los mismos términos usados en la promesa de Is 9,6). Esta profecía sobre G. y la luz comienza así a realizarse en la misma Anunciación. Para S. Mateo el texto tendrá su plenitud y cumplimiento cuando Jesús se traslada a Cafarnaúm junto al mar, en el término de Zabulón y Neftalí. La luz que estos pueblos, caminando en la oscuridad, han visto es el mismo Cristo (Mat 4,15-16). S. Mateo describe muchos milagros que hace Jesús en G. durante su ministerio público: Mt 2,22.23; 3,13; 4,12.13.23.25; 9,1; 11,20; 17,1; 21,11; 26,32; 28,7.10.16.Hay muchos datos que muestran hasta qué punto fue favorecida G. en los planes salvíficos. En efecto, Jesús pasó la mayor parte de su vida en G. (Mat 2,23; Luc 2,51), y, de lo que podemos averiguar, una gran parte de su vida pública. Sus primeros, discípulos son de G.: Simón, Andrés, Santiago y Juan (Mat 4,18). Según lo 1,44 Andrés, Pedro y Felipe son de Betsaida, puerto al norte del lago de Tiberíades. Después de la Ascensión al extenderse el cristianismo por toda la Palestina los Apóstoles serán llamados "Galileos" (Act 1,11). S. Juan recuerda que Jesús dio comienzo a su vida pública y a la manifestación de su poder divino con el milagro en Caná de G. (lo 2,1-11) y la curación del hijo del funcionario real (lo 4,43). En El-Tábigah tuvo lugar la primera multiplicación de los panes (lo 6,1-14), y también el discurso al pueblo desde la barca, antes de la pesca milagrosa (Le 5,1 ss.).Pero si G. como región fue favorecida, Cafarnaúm (v.) entre las ciudades galileas lo fue especialmente. En la sinagoga de Cafarnaúm Cristo hizo su discurso eucarístico (lo 6), de un impacto trascendental para la vida cristiana. La mayor parte de sus discípulos venía de las cercanías de Cafarnaúm. Siendo ciudad fronteriza entre las tetrarquías de G., Iturea y Traconítide, tenía una oficina de aduanas y de peaje, y allí fue llamado S. Mateo (Me 2,14). Pero si una gran cantidad de milagros fue realizada en G. y especialmente alrededor de Cafarnaúm, la cual en cierto sentido era la capital del Evangelio en el norte como Jerusalén en el sur, precisamente por eso, Jesús tuvo palabras duras para las ciudades impenitentes. Corozaín, Betsaida y Cafarnaúm habían visto la luz intensa que era Cristo, pero no le creyeron. A esta última, la más importante de ellas, se dirige Jesús: "Y tú, Cafarnaúm, ¿hasta el cielo te vas a encumbrar? ¡Hasta el infierno te hundirás! ". Es de notar que hoy no quedan más que las ruinas de una sinagoga en Cafarnaúm. En tiempos de Jesús la ciudad era casi totalmente judía, y así la repulsa que el Señor experimentó fue más amarga.Debido a su historia y su mezcolanza con los gentiles, G. fue despreciada por los judíos del sur. Esta actitud llevaba a expresiones como "todo galileo es un leño" (Neubauer, o. c. en bibl. 183-184) y a la misma pregunta irónica de Natanael en lo 1,46: "¿De Nazaret puede venir cosa buena?". Cuando los fariseos tienen que reconocer la gran popularidad de Jesús se llenan de indignación porque, según ellos, ningún profeta puede salir de G. (lo 7,52). Aparte de su ignorancia de Jonás, profeta de origen galileo (2 Reg 14,25), no saben que Jesús en realidad nació en Belén de Judá y que sus padres fueron a vivir a Nazaret por temor de Arquelao, hijo de Herodes (Mat 2,23). Jesús en su predicación trasciende la estrechez de miras regional, y aclara que la sedición de los galileos y su castigo por Pilatos no indicaba que éstos eran más reos que otros galileos, ni tampoco que unos judíos del sur eran más reos que otros. La región G. o Judea no importa; lo que importa es el castigo de Dios que caerá sobre todos si no se convierten (Le 13,1-5). En Cesarea de Filipo, al norte de G., Jesús indicará la respuesta definitiva a la cuestión de su origen, alabando la- trascendencia y sobrenatural ¡dad de la fe de Pedro, cuando reconoce que es el Hijo de Dios (Mt 16,16).Si G. juega un papel importante durante la vida de Jesús, su misión de recibir el mensaje continúa aun después de su muerte. Todos los Evangelistas hacen alguna mención de G. en los relatos de la resurrección, y Juan y Mateo narran unas acciones particulares que tuvieron lugar allí. Mateo, por su parte, recuerda cómo Jesús se apareció en G. después de su muerte y encontró a sus discípulos en un monte. Con anterioridad Jesús se había transfigurado en un monte de G. (Le 9,28-36; Mt 17,1-9; Me 9,2-10) revelando claramente su divinidad a los tres discípulos Pedro, Juan y Santiago; ahora, después de su resurrección, vuelve a la misma región de su infancia y vida oculta. Allí, en el "gélil de los gentiles" da a sus discípulos la misión universal de ir y predicar a todas las naciones (Mt 28,18-20). Juan también describe la última actuación de Cristo como ocurrida en G., esta vez en las orillas del mar de Tiberíades (lo 21). Jesús facilita una abundancia de peces a sus discípulos y confirma la autoridad que tendrá Pedro sobre su grey (lo 21,15-17).>’V. t.: NAZARET; CAFARNAÚM; GALILEA, MAR DE; ISRAEL, REINO DE; ISRAEL (Medinat Israel) III.MICHAEL GIESLER.
BIBL.: A. NEUBAUER, La Géographie du Talmud, París 1868, 177-240; W. F. ALBRIGHT, Arqueología de Palestina, Barcelona 1962; L. CERFAux, La Mission de Galilée dans la Tradition Synoptique, "Ephemerides Theologicae Lovanienses" 27 (1951), 368379; R. FUSTÉ, Galilea en Enc. Bibl. 111,692-701; M.-H. LELONG, Galilea, Nuestra Patria en El Mundo en Color: Tierra Santa, Madrid 1958, 169-182; F.-M. ABEL, Géographie de la Palestine, París 1933; A. FERNÁNDEZ TRUYOLs, Geografía Bíblica, Barcelona 1951.
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