Gainsborough, Thomas
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Biografía GER
Pintor inglés; n. el 14 mayo 1727 en Sudbury, pequeña villa rural al sudeste de Inglaterra y m. en Londres, donde se hizo famoso como retratista y rival de Reynolds (v.), el 2 ag. 1788. De origen campesino, G. dio pronto muestras de talento y de interés por la pintura paisajista. En 1740, fue enviado a Londres a trabajar con el grabador francés H. Gravelot, por medio del cual cayó bajo la influencia de Watteau (v.), cuyos oscuros y espesos árboles, así como sus figuras femeninas semejantes a muñecas se ven en las obras de G., incluyendo The Mall (El Paseo), pintado hacia finales de su vida artística y ahora en la Col. Frick de Nueva York. Otra fuerte influencia en el mismo periodo de aprendizaje fue la de F. Hayman, que era un conocido pintor de retratos en grupo, llamados conversation pieces y especializado en presentar a sus modelos en posturas relajadas. Introdujo a G. la atractiva sociedad femenina de Londres y también le indujo hacia un estilo de retrato que el joven pintor halló de acuerdo con su gusto, intentando adoptarlo en sus primeros retratos, p. ej., John Plampin de Chadracre, 1755 (National Gallery, Londres). Los primeros cinco años que pasó en Londres pusieron a G. en contacto también con los paisajes de los maestros holandeses Wynants, Ruysdael (v.) y Hobbema (v.) cuya influencia combinada puede verse en el paisaje más famoso de G. Bosque de Cornard, terminado en 1748 (National Gallery, Londres).De Londres a Ipswich. G. montó un estudio propio en Londres en 1745, pero consiguió poco éxito material, excepto de forma indirecta, al casarse en secreto con una joven (1746) que le beneficiaría de una pensión anual de 200 £. Esto le liberó de preocupaciones financieras y la joven pareja se trasladó pronto a Sudbury y más tarde a Ipswich, lugar de Inglaterra donde la influencia cultural holandesa era muy fuerte. Durante este periodo pintó los retratos de grupo más bien artificialmente, que ocupa un lado de la tela, mientras en el otro lado figura un paisaje armoniosamente expuesto. Lo mejor de este grupo es el retrato del Mr. y Mrs. Andrews. 1748 en la National Gallery, que ocupa un lugar excepcional en el arte retratista inglés. El caballero semiechado, con su escopeta, el perro y el traje abotonado de forma descuidada, contrastan deliciosamente con la postura más rígida, ligeramente consciente de sí misma, de la señora sentada en un asiento del jardín. El cielo nuboso refleja el azul del vestido de la señora y enlaza diestramente el paisaje con las figuras. Con esta gran obra termina una de las líneas del desarrollo del arte de G. El retrato informal no daba dinero y G. por mucho que despreciase el comercio de la pintura retratista y prefiriese los paisajes, tenía que ser realista y cambiar de estilo. Este nuevo estilo de "interior" está bien ejemplificado en su retrato de William Wollaston, 1759, (Christchurch Mansion, Ipswich), surgido al final de su periodo de Ipswich. Otros productos de estos primeros años son el delicioso retrato de sus Dos hijas cazando una mariposa, 1755-56 (National Gallery, Londres) y varios bellos paisajes al estilo holandés.Bath. Uno de sus mecenas en Ipswich sugirió a G. que se trasladase a la elegante ciudad de Bath, el lugar más frecuentado por la aristocracia, después de Londres, donde podría ganar bastante pintando retratos, aunque éstos deberían de ajustarse al gusto tradicional de la época. Los G. se trasladaron a Bath en 1759 y el pintor comenzó a tomar como modelo para su obra la de Van Dyck (v.), cuyos retratos podía contemplar por vez primera en las cercanías de Bath. Uno de los cuadros más conocidos de G. El niño de azul, 1770 (Librería Huntington, San Marino, California) es un homenaje consciente a Van Dyck; incluso el muchacho lleva ropas de la época de este pintor. F. sacrificó sus paisajes y alcanzó un gran éxito, convirtiéndose en el único hombre que podía rivalizar con Reynolds en fama, riqueza y talento. Permaneció en Bath durante 14 años y desde 1761 enviaba frecuentemente sus cuadros a Londres para ser expuestos. Fue miembro de la Real Academia en sus comienzos, aungae rompió dos veces con sus miembros por el modo como se colgaban sus cuadros. Después de 1784 ya no volvió a exponer más en la Academia y presentó sus obras en su propia casa.El gran cambio que se produjo en Bath puede verse en el sorprendente retrato de Miss Ford, comenzado en 1760, y ahora en el Museo de Arte de Cincinnati, EE. UU. Las líneas del cuadro vibran con un ritmo que sugiere la vigorosa personalidad de la protagonista y nos recuerda que G. era un gran aficionado a la música, y en muchos aspectos concebía sus obras con el espíritu de un músico que se deleitaba con la interrelación de línea y tono. El Carro de la Cosecha (Inst. Barber de Bellas Artes, Birmingham) pintado en Bath ca. 1771, está también lleno de música, marchando al ritmo de un baile popular, totalmente adecuado, ya que es un paisaje. Sin embargo, el paisaje siguió siendo para G. una actividad en sus ratos libres durante el resto de su vida artística. Sus retratos eran paisajes, que se acumulaban en su casa. Los retratos masculinos de G., eran por lo general, débiles, desvaídos y toscos, pero sobresalía en los de mujeres, cuyo calor, lozanía, gracia o chispa era capaz de captar con un ligero toque de su pincel. Quizá el retrato más bello de sus años de Bath sea el de la amable matrona Mrs. Portman, 1767-68, cedido a la Tate Gallery por el vizconde Portman.De nuevo en Londres. En 1774 G. se trasladó a Londres, seguro de poder rivalizar con Reynolds en su propio terreno. En 1780 se ganó el favor de la familia real pintando a muchos de sus miembros: Jorge III, Reina Carlota, el Duque de Clarance. Su producción, sin embargo, fue muy desigual. Muchos de sus retratos carecen de carácter y las mujeres pertenecen a un mundo ideal de belleza que está más allá de la realidad que buscamos en los grandes retratistas. Incluso las grandes obras de su periodo londinense, tales como el retrato de la Sra. de John Douglas, 1784 (Waddesdon Manor, Buckinghamshire), y El paseo matutina, 1785 (prestado a la Galería de Birmingham por lord Rothschild), tienden a ser visiones de la Arcadia, al estilo de Watteau, difíciles de aceptar, sobre todo, si tenemos en cuenta que muchas de las damas representadas eran de reputación dudosa.En sus últimos años, bajo la influencia de Murillo, G. pasaba mucho tiempo pintando cuadros de "fantasía", escenas de paisajes, asimismo con el estilo de la Arcadia, pero representados por gentes de los bajos estratos de la sociedad, tales como truhanes y andrajosos. Uno de los de mayor éxito de este grupo es Los recogedores de madera, 1787, Metropolitan Museum de Nueva York. Estos cuadros de fantasía eran populares y con ellos halló por lo menos G. un medio de pintar paisajes y de ganar dinero al mismo tiempo. En muchos aspectos pueden ser interpretados como una vuelta a los retratos informales de sus años de Ipswich.Poco después G. enfermó, probablemente de cáncer, y murió, después de llamar a Reynolds a su lecho de muerte para una reconciliación final. Este le hizo el honor de dedicarle, exclusivamente a él, su XIV Discurso. La valoración de la obra de su rival es hoy todavía uno de los mejores juicios que se han hecho sobre G.Gainsborough-Reynolds. Quizá sea apropiado comparar ahora a ambos. G. era, sobre todo, un campesino y un paisajista que pintó retratos impulsado principalmente por razones económicas, pero sin esforzarse por cultivar el favor de la aristocracia que posaba para él. Aunque sujeto a influencias extranjeras, nunca viajó fuera de Inglaterra y no fue en ningún sentido un pintor cultivado. Su carácter era abierto, franco, humano y sincero; buscaba distracción en la música, no en las letras. En contraste, Reynolds pintaba como un hombre de negocios, viajaba mucho, le gustaban los modelos extranjeros, no tenía ningún interés por el paisaje, pero sí por agradar a sus mecenas y a los hombres de letras con los que se mezclaba. Su carácter era frío, circunspecto y diplomático.G. ha ganado recientemente popularidad, porque sus rápidas pinceladas sugieren una técnica impresionista en armonía con el gusto moderno, y sus superficies son, en general, deliciosas por sí mismas. Las superficies de los lienzos de Reynolds, se han resquebrajado y, en consecuencia, los efectos resultan más elaborados. Sin embargo, en profundidad de perspectiva y representación del carácter, G. queda por debajo de Reynolds. Uno y otro, no obstante, son los pináculos de la escuela inglesa del s. XVIII. Los paisajes de G., que hicieron llorar de emoción a Constable (v.), son quizá, históricamente, más importantes que sus retratos, pues se sitúan entre los primeros precursores de aquella revolución de la sensibilidad conocida como Romanticismo, que Constable, Lawrence (v.), y Turner (v.) habían de completar pronto en el campo de la pintura. Sin embargo, G. rara vez pintaba directamente de la naturaleza. Componía los paisajes en su estudio, tomando de modelo piedras, musgo, coles, trozos de cristal y otros objetos y empleando, para completarlos, su recuerdo del escenario natural. No obstante, tanto en los retratos como en los paisajes percibimos su romanticismo. Su arte es esencialmente femenino, predominando el corazón sobre la cabeza y proyectándose hacia un mundo irreal de luz, perfección y gracia. Hace poco uso del claroscuro, en radical contraste con Reynolds; el colorido de sus retratos tiende a ser suave y delicado, y está dado con rápidos toques de pincel. Sus árboles y otros tipos de vegetación son fácilmente reconocibles por las líneas oblicuas que subrayan el color. Sus figuras, al igual que los árboles tienden a ser insustanciales y pobres; G. raramente consigue esa sólida monumentalidad que asociamos con Reynolds y la obra posterior de George Romney (v.). Esto se puede ver si comparamos el plácido Paseo Matutino de G. con el sofisticado Sir Cristóbal y Lady Sykes de Romney.V. t.: ROMANTICISMO V; PAISAJE; RETRATO; GRAN BRETAÑA IX.DOUGLAS PICKETT.
BIBL.: T.GAINSBOROUGH, Letters, ed. M. WOODALL, Londres 1963; G. W. FULCHER, Lile ol Thomas Gainsborough, Londres 1856; W. ARMSTRONG, Gainsborough, 2 ed. Londres 1904; W. T. WHITEY, Thomas Gainsborough, Londres 1915; E. K. WATERHOUSE, Gainsborough, Londres 1958 (con extensa bibl.); M. WOOD.ALL, Gainsborough’s Landscape Drawings, Londres 1939; ÍD, Thomas Gainsborough, Londres 1949; Album ol the Gainsborough Loan Exhibition, Londres 1936 (en este álbum está la selección más completa de grabados); J. REYNOLDS, Discourses on Art, Number 14, ed. R. R. WARK, Londres 1959; G. GATT, Gainsborough, Barcelona 1969.
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