Dalmacia (dalmacija). Historia. HIST.
Categoria:
Historia
En sus orígenes, la costa yugoslava que conocemos con el nombre de D. estuvo poblada por tribus de origen mediterráneo emparentadas con los albaneses. El atraso de estas tribus permitió su fácil sumisión por Roma (33 a. C.), que formó con ellas la parte sur de la provincia Ilírica (v. ILIRIA). Cuando ya la región había aceptado plenamente la cultura romana, las incursiones de godos y hunos destruyeron totalmente la civilización latina. Caído el Imperio romano, formó parte del reino ostrogodo de Teodorico, hasta que en el 526 los bizantinos la ocuparon. Una nueva invasión en el s. vii, esta vez de pueblos eslavos, los croatas, que se establecieron en el Norte, y los servios, que se asentaron en el Sur, volvió a sumir la zona en plena barbarie. En el 803 apareció un nuevo poder. En efecto, Carlomagno se asentó en la costa dálmata y su presencia originó una guerra con el Emperador bizantino, que se consideraba dueño del territorio. Firmada la paz (812), D. con sus islas continuó sometida a Bizancio bajo las órdenes de un estratega.Durante el Medievo, decadente el poderío bizantino, la situación de D. la hizo presa apetecible para húngaros y venecianos. En 1102 se firmaron acuerdos entre varias tribus dálmatas y el rey de Hungría Koloman; por estos pacta conventa se llegó a una unión personal al reconocerse al rey húngaro como monarca de Croacia y D., donde se comprometió a respetar los privilegios de la nobleza. El viejo sistema socioeconómico de las tribus dálmatas, ya trasnochado en esos momentos, se alteró. Desde entonces se desarrolló el comercio entre las ciudades costeras y la Europa central; se construyeron caminos; se creó una industria; y, como consecuencia de todo ello, aumentó la necesidad de consumo de sus habitantes, que salieron de su atraso secular. Tales cambios tuvieron inmediata repercusión política. El rey de Hungría, principal beneficiario de la nueva situación, intentó unificar la administración para asegurar un desarrollo económico regular. En este contexto, se publicó la Bula de Oro (1222), por la cual se frenaba el poder de la gran nobleza dálmata y se aseguraba la libertad y los derechos de la pequeña nobleza. Un paso más en esta dirección lo dio Bela IV (1235-70), al reorganizar la unión entre D. y Hungría sobre una base absolutista. Sin embargo, esta política fue efímera, ya que el mismo Bela IV, condicionado por sus guerras contra los tártaros, se vio obligado a permitir que los grandes señores mantuvieran fuerzas armadas y construyeran fortalezas. De esta manera, el feudalismo retornó a D., y su unión con Hungría pasó a ser puramente teórica. Esta situación permitió a los venecianos adueñarse del territorio (1420), donde se mantuvieron, a pesar de la presión turca, hasta 1797 en que, por la paz de Campo-Formio, D. pasó a depender de Austria. La dominación veneciana supuso una fructífera etapa desde el punto de vista cultural. Durante los s. xv-xvii, D. fue la región más avanzada intelectualmente de los Balcanes. Se construyeron hermosos edificios de estilo veneciano y surgieron figuras, como las del humanista y teólogo Marko Marulic (1450-1524; v.), y la del dramaturgo Iván Gundulic (1588-1638; v.).Cuando se desencadenó la aventura napoleónica, D. pasó (1805) a manos de Francia, formando parte de la provincia Ilírica, y ello supuso cambios radicales: se suprimieron los privilegios de la nobleza y la servidumbre y se estableció la igualdad civil, con la introducción del Código Napoleónico. Desaparecido el Imperio francés, D. pasó en 1814 a poder de Austria, que luchó durante todo el s. xix contra la agitación nacionalista que caracterizó a los Balcanes durante esta época. En 1848, estalló una revolución que pretendía crear un reino de los eslavos del Sur. Fracasado el intento, hubo nuevas revueltas en 1860 y 1869. El desenlace de la 1 Guerra mundial, hizo por fin realidad las aspiraciones eslavistas de los dálmatas, que pasaron a formar parte de reino de los servios, croatas y eslovenos (diciembre 1918), que a su vez se convirtió en 1931 en reino de Yugoslavia (v. YUGOSLAVIA IV). Desde entonces D. ha formado parte del Estado yugoslavo, donde el actual renacimiento regionalista ha vuelto a poner de relieve la personalidad de D. V. t.: BALCANES II y III.A. LAZO DIAZ.
BIBL.: M. DE Vos, Histoire de la Yugoslavie, París 1965; H. C. DARBY, A Short History of Yugoslavia, Cambridge 1968; L. VoINovic, Dalmatia and the Yugoslav Movement, Londres 1920; íD, Histoire de Dalmatie, París 1934; M. HEPPELL, Yugoslavia, Londres 1961.
Guarda este contenido en tu perfil
Inicia sesión o crea tu cuenta para guardarlo.