Cáceres V ARTE
Categoria:
Arte
ARTE. Cronológicamente hablando, la primera manifestación artística de esta región es la cueva de Maltravieso, situada en las lindes de C. y que encierra pinturas rupestres del Paleolítico. Fuera de ello la provincia atesora gran número de monumentos y obras de arte, producidas en íntimo paralelismo a su evolución histórica. Esplendor en la época romana, decadencia en los periodos germánico y árabe y renacimiento en la Baja Edad Media y tiempos imperiales, como consecuencia de la conquista y colonización de América.Ciudad. En la Alta Extremadura las manifestaciones de arte están por lo general concentradas en conjuntos monumentales que se mantienen con bastante pureza en algunas de sus ciudades, siendo el arquetipo de ellas la capital. Comenzando por ésta, el ambiente de rara autenticidad de su barrio antiguo ha pasado a la literatura, arrancando bellas frases de cuantas personas cultas han podido sumergirse en él, conviniendo en que este barrio es el mejor conservado y de más homogénea fuerza histórica de España y aun de Europa. No existen en él edificios brillantes. Su mérito estriba en la armonía y potencia de su arquitectura gótica civil, compuesta por gran número de casasfuertes modeladas en granito, con recios portones que coronan cincelados escudos nobiliarios y altas torres con imponentes matacanes y aspilleras. El resto de su encanto está en sus encrucijadas, callejas y plazuelas donde se encuentra aprisionada la historia y el espíritu del Medievo. Pueden citarse, como unidades notables en C.: la Puerta romana del Cristo y algunos restos de esta época, como la estatua del Genio de la colonia Norbensis (v. ii).; las murallas almohades del s. xii, con varias torres en buen estado de conservación y el aljibe subterráneo del Palacio de las Veletas son del periodo musulmán. En dicho palacio se alberga actualmente el Museo Provincial, que contiene una sección arqueológica (prehistórica, ibérica y medieval) con importante colección epigráfica y numismática. Aparte de alguna casa y la ermita del Espíritu Santo, extramuros, que son de estilo mudéjar, el resto es gótico heroico, destacando los Palacios de los Golfines de Arriba y de Abajo, éste con fachada plateresca (v. PLATERESCO, ARTE); los de Mayoralgo, Carvajal, de Ulloa, de Ovando, de CanoMoctezuma y de Godoy, además del ya dicho de las Veletas. En lo religioso deben citarse la concatedral de S. María, gótica, del s. xivxv, con retablo plateresco del xvi, y la de Santiago, góticorenacentista, con briosa fachada de R. Gil de Hontañón (v.) y un retablo de Alonso Berruguete (v.).Provincia. Casi lo mismo que de la capital puede decirse de Trujillo, ciudad fuerte defendida por grandes lienzos de murallas y un soberbio castillo árabe y medieval. Es maravillosa su plaza enmarcada de soportales, con tres grandes edificios del Renacimiento: el palacio de la Conquista, de fastuosa fachada plateresca, con un impresionante balcón de esquina, modalidad ésta muy típica en la región, y que fue erigido por Hernando Pizarro, hermano y heredero de Francisco; el de los duques de San Carlos, no menos grandioso, y el del marqués de Piedras Albas, con bonita galería gótica y valiosas rejas. Completan el recinto de esta plaza única, la iglesia de S. Martín, gran mole granítica, y una airosa estatua ecuestre de Francisco Pizarro, emplazada con acierto, obra del escultor norteamericano C. Rumsey. Mención especial merece la iglesia gótica de S. María, con reminiscencias románicas y enterramientos nobiliarios, presidida por un primoroso retablo gótico con 24 tablas de Fernando Gallego (v.). En Plasencia (v. 111, 1) forma unidad monumental suprema la parte baja de la población, donde se encuentra la catedral, palacios episcopales, la iglesia de S. Nicolás, el convento de S. Vicente y el gran Palacio del marqués de Mirabel. La catedral antigua era de estilo románico. A principios del s. xvi comenzó a derribarse para construir la nueva, mas al no terminar la obra quedó de la primera la parte de los pies, donde se abre una portada característica, más el claustro y la sala capitular, coronada ésta al exterior por una pirámide revestida de escamas, al estilo leonés. La catedral nueva, adosada a la anterior, es de amplio y luminoso ámbito, con hermosa bóveda a la que llegan sin obstáculo los nervios de los pilares góticos irradiándose en complicada crucería. Meritoria es la puerta plateresca de la sacristía,. así como el retablo, obra de Gregorio Fernández. La sillería del coro es notable por los altorrelieves de Rodrigo Alemán, donde bulle toda la picaresca medieval. El exterior es de noble y acabado estilo gótico y presenta dos gigantescas portadas laterales, ambas platerescas, aunque muy diferentes, atribuidas una a R. Gil de Hontañón y la otra a Covarrubias. En el Palacio de Mirabel se conserva una nutrida colección de estatuas marmóreas, unas romanas y otras del Renacimiento, reunidas por los condes de este título. La otra ciudad episcopal de la provincia es Coria (v. m, 2) con notable catedral plateresca que lleva dos portadas; en el luminoso interior hay coro con sillería gótica y gran reja del s. xviii. De la silueta urbana sobresale el castillo, reducido a una poderosa torre de §ección poligonal y bizarro aspecto. También son muy importantes las murallas romanas de la antigua Caurium, bastante completas y con varias puertas accesibles.En Alcántara se brindan al viajero diversos monumentos. Ante todo, el colosal puente romano, de seis arcos y 70 m. de altura sobre el lecho del Tajo, construido todo él de grandes sillares de granito. En la mitad de su longitud hay un arco con inscripciones y a la entrada un pequeño templo, datable todo ello en la época de Trajano. Ya dentro de la villa se admiran la iglesia románica de S. María de Almocóvar y sobre todo el conventual de S. Benito, que fue residencia de la famosa orden militar de Alcántara, y del que apenas se conservá sino la iglesia, de amplias proporciones y estilo plateresco, obra de Pedro de Ibarra (v.) en el s. xvi. Esparcidos por la provincia quedan otros hitos artísticos de primer orden: en lo romano, el arco cuadrifronte de Cáparra (cerca de Plasencia), construcción única en España, y el gran pórtico curial de. Augustóbriga, actualmente colocado junto al pantano de Valdecañas. Son de mérito también muchos templos parroquiales, como los de Arroyo de la Luz y Valencia de Alcántara, con valiosas pinturas de L. de Morales; los góticos de Garrovillas, Brozas y Logrosán, el Palacio de Abadía, con bello claustro mudéjar, y el castillo de los condes de Oropesa en Jarandilla, hoy restaurado para servir de parador nacional de turismo. No lejos de éste, se encuentra el celebérrimo monasterio de Yuste (v.), durante mucho tiempo en ruinas y restaurado en 1958; posee dos claustros, uno gótico y otro plateresco, iglesia con notable sillería y altar mayor; y modesto palacio anexo donde se muestran, ambientadas con propiedad, las habitaciones que sirvieron de última morada a Carlos I.El Monasterio de Guadalupe (v.) constituye por sí solo una unidad artística independiente. De vastas proporciones, está formado por sucesivos cuerpos arquitectónicos que lejos de disonar entre sí, le comunican especial atractivo. Esencialmente consta de una gran basílica y el monasterio anexo, con dos claustros de diferentes épocas. La iglesia, del s. xiv, encierra incontables valores artísticos. Fachada gótica de severo aspecto, recientemente restaurada con acierto, amplio retablo en el altar mayor, de Giraldo de Merlo y Jorge Manuel Theotocopuli, con pinturas de Vicente Carducho (v.) y E. Caxés (v.), grandiosa reja de principios del s. xvi, sagrario de plata italiano, con exquisitos relieves, y en lo alto la antigua imagen de la Virgen de Guadalupe que se venera aquí desde el s. XIII, sobre trono de plata. Detrás de ella hay un bellísimo camarín decorado en el XVIII, con preciosas esculturas femeninas y cuadros de Lucas Jordán (v.). La sacristía y dependencias deslumbran al visitante, no sólo por la armonía de su arquitectura y decoración, sino por los 11 grandes y valiosos lienzos de Zurbarán (v.), ocho en la sacristía propiamente dicha y tres en la capilla de S. Jerónimo, todos los cuales forman época en la obra del genial pintor. El monasterio presenta al exterior un aspecto de fortaleza, defendida por varias torres almenadas. Es notabilísimo el claustro mudéjar, de dos pisos y 34 arcos de estilo islámico. En el centro, un templete de ladrillo y cerámica realiza una feliz conjunción del arte mudéjar con el gótico. El otro claustro es de este último estilo, con arcos calados en el segundo de sus tres pisos. Hay además en Guadalupe valiosísimos museos de ropajes litúrgicos y de libros corales miniaturados, con obras principalmente del s. xv y que formaron sendas escuelas. V. t.: EXTREMADURA (España) VI.C. CALLEJO SERRANO.
BIBL.: 1. R. MÉLIDA, Catálogo monumental de la provincia de Cáceres, Madrid 1929; M. A. ORTí BELMONTE, Cáceres y su provincia, Barcelona 1954; CONDE DE CANILLEROS, Cáceres, Cuadernos de Arte, Madrid 1954; C. CALLEJO SERRANO, Cáceres monumental, Madrid 1960; A. FLORIANo, Guadalupe: guía históricoartística del Monasterio, Cáceres 1953; C. CALLEJO, El Monasterio de Guadalupe, Madrid 1958; A. ALVAREZ, Guadalupe, Madrid 1964.
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