Baleares X. Etnografía y Folklore.
Categoria:
Cultura
Forma con Cataluña y Valencia una sola región etnográfica.La casa. En cada isla tiene sus características, aunque se construyan en todas con piedra arenisca cortada en sillares y piedras desiguales unidas con mortero de cal. En Mallorca, las casas de campo centran la vida en un patio con porches al que dan la cocina, los dormitorios y las cuadras o establos. En el piso de encima está la sala y un porche para granero y almacén. En la capital, hay muchas casas nobles, con un patio del que arranca una elegante escalera de piedra. En Menorca, la vivienda rural está formada por varias edificaciones con cubierta de teja; según se amplían las necesidades agrícolas se hacen más construcciones. Por influencia inglesa, muchas casas tienen balcones cerrados y espaciosos pórticos en la fachada. En Ibiza, también están formadas por varias construcciones; tienen un gran porche, que en las más modestas es un ramaje sostenido por dos troncos; los muros se forman por una doble pared rellena de cascotes, y las ventanas de la calle tienen celosía de madera. La cubierta es plana, pero no sirve de terraza porque no puede pisarse; recoge el agua de lluvia en una cisterna, y es muy gruesa, hecha de troncos, tablas, residuos de carbón y arcilla; tanto paredes como cubierta son muy aislantes. Todas tienen en común ser muy blancas y tener un porche, ya sea en la fachada o en el patio, que les libra del fuerte sol.El vestido. En Mallorca, la mujer lucía en las fiestas amplias sayas de sedas labradas, teniendo como prenda muy característica el "rebocillo" de batista o encaje que, puesto sobre la cabeza, enmarca la cara cubriendo los hombros; y el jubón negro con manga al codo donde remata con tres o cuatro botones que pueden ser de oro. A diario la saya era de estameña rayada en tonos azules, y el volant de batista blanca. El payés mallorquín llevaba un amplio bombacho que sujetaba el vuelo hasta la rodilla (éste y el del maragato leonés son los dos únicos bombachos que encontramos en el traje regional español); amplia chaqueta de paño o de terciopelo, pañuelo en la cabeza anudado atrás, y encima sombrero de fieltro. Se calzaba, y aún se calza, con esparteñas muy adecuadas para el clima suave y seco. En Ibiza, las mujeres lucían una ahuecada pollera, mantón y a la cabeza pañuelo de seda y toca o cambuix. Los días de fiesta se ponían los emprendats,. una serie de collares colgados de hombro a hombro cubriendo todo el pecho, de cuentas romboidales de cascarilla de oro rellenas de barro, y encima un crucifijo con muchos adornos. El traje más antiguo tiene una saya tableada de corte medieval que sale debajo de los brazos, y delantal, bordado en la parte superior. Las novias se tocaban con un gran sombrero de fieltro negro y un ramo de flores en la parte de atrás.La comida. Plato de consumo diario son las sopas mallorquinas de verduras de la época con cebolla, tomate, ajo y perejil, con pimienta, pimentón. Una vez cocido, se le añaden rebanadas de pan. Una variante es la escudella, en la que en lugar de pan se añaden fideos. En Ibiza, plato fundamental es el bullit de carne o pescado. El cuinat es de habas u otra legumbre con alguna verdura. Como en toda región de ricas huertas, hay caracoles que se guisan con hierbas aromáticas. De gran consumo son las coques o cocarrons, tortas rellenas de embutido, y las panades con carne o pescado. Embutidos especiales son la sobreasada con pimentón y los botifarrons. Se comen muchos frutos secos. No faltan especialidades de confitería, destacando las ensaimadas mallorquinas.Las artes populares. La cerámica de Mallorca refleja ascendencia oriental. Se encuentran, como en Levante, vasijas y platos decorados con reflejos dorados y con tonos verde y morado. A fines del s. XVIII copian la de Alcora, que pronto decae, y se deciden por lo popular, que son las piezas de barro de uso doméstico, como cántaros y tinajas grandes para agua y aceite. Durante este mismo siglo y en Menorca, se hacen vasijas y aguamaniles, algunos con el nombre del alfarero. Se hacen con gusto santos de barro cocido. De interés son los xiurets o pitos de feria, figurillas en forma humana o de animales de barro pintados de blanco con algunas pinceladas en tonos vivos. Se hacían en Manacor, Inca, Sinen, Marratxí; hoy se siguen haciendo en Pbrtol. En Felanitx se hacían cantaritos de barro cocido sin esmaltar, adornados con una verdadera filigrana de barro; hoy los hace solamente un alfarero.El vidrio. Se trabaja desde tiempo anterior a la era cristiana, continuando los hornos hasta nuestros días con influencia árabe. De pasta verdosa y acaramelada, decorada con hilos enrollados sobrepuestos, hacen almarrajas, cuencos, vasos, jarras y toda clase de objetos.Los bordados. Sobre lienzo casero bordan con hilo de un solo tono rojo o azul, o multicolor; modernamente, sobre el tejido de color bordan en blanco; hacen motivos florales de pequeño tamaño que se repiten, la rama de vid con hojas y zarcillos, con la particularidad de que remata con una piña o palmera estilizada. Las buenas bordadoras presentan el dibujo con dos caras, una de labor tupida y otra donde sólo se señala el contorno. Hoyse borda en talleres de Artá y en Palma, en labores en blanco además de lo tradicional. Se trabaja la rafia de la que hacen tapetes, cinturones, bolsos y otros accesorios del vestido.Las labores del campo. Costumbres curiosas acompañan a la recogida de la aceituna de olivos milenarios de troncos retorcidos. En la comarca de Selva, dos meses antes de Navidades, de la plaza del pueblo salen las mozas con dos mujeres de edad y el mayoral, y cargando los hatos sobre burras van a la Sierra; los mozos cogen las aceitunas, que ellas escogen antes de mandarlas a la almazara. Al caer la tarde se reúnen en la caseta a cantar y bailar el baile de la oliva. La matanza del cerdo es momento de trabajo, que a veces se rige por las fases de la luna. Al atardecer, las mozas cantan ses matances, anunciando el baile de la noche, que es el copeo, de suaves movimientos.Las fiestas. La fiesta mayor es muy celebrada, con oficios solemnes, adornos en las calles, y carreras en que los mozos se disputan un pollo, o las joies, corriendo a caballo. Por la noche, en la Plaza Mayor, baile subastado al son de la charanga: boleros, parados, mateixas y copeos.N. DE HOYOS SMÍCHO.
BIBL.: L. SALVADOR, Costumbres de los mallorquines, Palma 1955; F. CAMPS Y MERCADAL, Folklore menorquín, Mahón 1918; G. LLompART, Dos notas de folklore religioso levantino, "Rey. Dialectología y Tradiciones Populares", Madrid 1966; A. MULET, El traje balear en doce láminas del siglo XVIII, Palma 1951; M. SANCHÍS GUARNER, El arte del vidrio en Mallorca, Palma 1952; UN CUINER, Recetas de cocina balear, Col. Panorama Balear, Palma 1952.
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