Baleares I. Geografía. GEOG.
Categoria:
Geografía
Archipiélago, Comunidad Autónoma y provincia española del Mediterráneo occidental con 5.014 Km2 distribuidos así: Mallorca 3.640,16, Menorca 701,84, Ibiza 541,22, Formentera 82,08, Cabrera 15,70 e islas menores (Dragonera, Conejera, Ahorcados, etc.) 33,00 Km’. El archipiélago dista de las costas de la península ibérica 100 Km., de las argelinas más de 300 y de Cerdeña 350 Km. Son islas muy variadas, con más rasgos diferenciadores que comunes, tanto desde el punto de vista geográficofísico como geógráficohumano.1. Medio físico. Las B. pertenecen al mundo geomorfológico y bioclimático mediterráneo, pero el relieve, la orientación y la propia historia han diversificado netamente los paisajes de las islas.a. "Relieve. En Mallorca, la más montañosa de todas, se distinguen dos alineaciones serranas, la Tramontana y la de Levante, separadas por una llanura central; la sierra de Tramontana, que se alarga en dirección SONE sobre 88 Km. y tiene una anchura de 15 Km., culmina en Puig Major o Torrellas (1.445 m.) y está formada por tres mantps de corrimiento vergentes hacia el NO, por cuyo lado cae la montaña sobre el mar de modo brusco, mientras que por el SE lo hace de forma suave; la erosión ha modelado sobre ella un relieve estructural de crestas calizas paralelas separadas por valles longitudinales excavados en las margas y un relieve cárstico. Las sierras de Levante, paralelas a la anterior y giie jalonan la opuesta costa del SE, se extienden desde la región de Artá (máxima altura 562 m.) hacia el SO, con un descenso en esta dirección; también están formadas por superposición tectónica de varias escamas de corrimiento, y sobre sus materiales calizos se ha desarrollado asimismo una vistosa topografía cárstica (cuevas de Artá). Entre ambas alineaciones montañosas se extiende una llanura de sedimentos miocénicos calcáreos (marés) horizontales sobre la que hay depósitos rojizos continentales pliocénicos y cuaternarios. Menorca ofrece el contraste entre el S, que es una llanura estructural modelada sobre el mioceno calizo horizontal, y el N, una región montañosa (monte Toro 358 m.) de estructura compleja, formada igualmente por escamas de corrimiento entre las que asoma el Paleozoico. La estructura y la topografía de Ibiza recuerda las de la sierra mallorquina de Tramontana, pero su relieve alcanza alturas muy inferiores (Atalayara 475 m.). Formentera, en cambio, es una isla llana que prolonga las plataformas miocénicas del centro de Mallorca. Las costas de las B. son en unas partes (costa NO de Ibiza y Mallorca) altas y escarpadas, y en otras son bajas y acompañadas de terrazas marinas escalonadas en tres niveles (23, 68 y 2530 m.) correspondientes a otros tantos niveles interglaciares del Mediterráneo. En la isla de Mallorca destacan las bahías de Palma y Pollensa (SO) y Alcudia (NE).b. Clima, aguas, vegetación. El archipiélago tiene un típico clima mediterráneo insular. Los inviernos son suaves (enero 10110) y los veranos calurosos (agosto 2425°); la oscilación anual media es de unos 140. Las precipitaciones, de régimen equinoccíal con máximo en otoño, son irregulares y disminuyen de N a S: unos 572 mm. de promedio para Menorca, 497 para Ibiza, 500 para Mallorca (en su Sierra del NO sobrepasan los 1.000 mm.). El Ilebeig o viento del SO y el xaloc o viento del SE aportan calor al archipiélago, mientras que la tramontana o viento del N, que inclina los árboles y arbustos. y el maestral o viento del NO traen el frío. Hidrológicamente, las B. se caracterizan por carecer de ríos y abundar en aguas subterráneas, torrentes y, en las partes bajas, albuferas y lagunas. En cuanto a la vegetación natural sobre un piso infrailicino formado por palmito, acebuche, algarrobo y lentisco, hay otro ilicino integrado por encinas y pinos de Alepo. Los bosques, verdaderas reliquias, predominan en el norte de las islas, y los matorrales de tipo garriga en el resto.2. Población y recursos. a. Población. Baleares tenía 338.894 hab. en 1910; 492.070 en 1965; 754.777 en 1986 (151 hab/Km2). En este último año, la isla de Mallorca tenía 621.126 hab. (406.007 en 1965); Menorca 61.865 (45.365); Ibiza 67.061 (37.811); y Formentera 4.725 (2.887). Las áreas más densamente pobladas (con más de 150 hab/Km2) son en Mallorca el piedemonte sur de la sierra de Tramontana, y en Menorca su porción oriental; en el resto de las islas, la población se distribuye más homogéneamente. El tipo de poblamiento más característico es el concentrado en núcleos rurales y urbanos; la población dispersa predomina en Ibiza y Formentera, mientras que en Mallorca y Menorca sólo representa el 11 y 1701o respectivamente de la total de cada isla. En Mallorca destaca Palma, con 190.877 hab. en1965 y 321.112 en 1986 (51,7% de la población de la isla y 42,5% de la del archipiélago); Manacor (24.153 hab. en 1981), Inca (20.721), Calvia (22.016), Felanitx, La Puebla, Lluchmayor, Sóller, Pollensa, Campos, Artá. En Menorca destacan Mahón (22.926 hab.), Ciudadela y Alayor. En Ibiza, la ciudad de Ibiza (o Eivissa; 25.489 hab. en 1981), Santa Eulalia del Río y San Antonio Abad.
b. Actividades rurales. Tradicionalmente, las B. vivieron de la agricultura y la ganadería, del mar y de una industria artesanal. El sector primario ocupa el 9,8% de la población activa (1985) y supone el 2,301o de la producción total. La superficie labrada equivale al 51,2% de la total (25,3% cultivos herbáceos, 25,9% arbóreos y arbustivos). Secularmente la agricultura de las B. se basó en la trilogía de cultivos mediterráneos (trigo, olivo, vid) y en pequeñas extensiones de huerta. Modernamente, los regadíos se ampliaron y los árboles adquirieron una progresiva importancia a expensas de los cereales y la vid. El almendro (78.400 Ha.) domina en Mallorca, en la depresión central y en el sur, siendo su fruto el principal producto de exportación; la higuera sustituye al almendro en algunas áreas, como las de Pollensa y Manacor, y el albaricoque en otras, mientras que los algarrobos se dan por todas partes; con frecuencia, se cultivan cereales y leguminosas entre las hileras de árboles. La vid no tiene hoy la importancia que tuvo antes de la filoxera: 2.400 Ha. en la zona sudeste y central de la isla. El olivo es el árbol cultivado típico de la sierra de Tramontana y está igualmente en decadencia. En Sóller hay huertos de naranjos y limoneros. Con la desecación de ciertas áreas pantanosas (Prat de Sant Jordi, Albufera de Alcudia) y el perfeccionamiento de la técnica de extracción de agua subterránea se han extendido notablemente los regadíos (12.219 Ha.) entre cuyos cultivos merecen destacarse la patata temprana, alubias y toda suerte de hortalizas y flores. También en Ibiza la patata temprana es el cultivo principal, dominando sobre la multiplicidad enorme de los restantes, de tipo herbáceo y arbóreo; en Formentera, por el contrario, domina el trigo. Menorca, la isla del viento, carece de cultivos arbóreos y entre los herbáceos predominan los forrajeros (zulla) y prados artificiales con destino a la ganadería bovina, que es la más notable fuente de riqueza rural: producción de carne, leche y derivados (quesos famosos). En Mallorca, en cambio, la ganadería es secundaria: vacuna, ovina y sobre todo porcina.c. Índustria y turismo. $l mar ofrece los "horizontes de trabajo" de las salinas, particularmente en Ibiza y Formentera, de la pesca, que nunca tuvo notoriedad, de la navegación de cabotaje, del contrabando y de la construcción naval; todo ello de poca importancia en la economía. La industria, en cambio, tiene cierto peso: emplea al 27,1% de la población activa y aporta el 17,1 % del valor de la producción total (1985). Se trata de industrias en general pequeñas, de tipo artesanal o ligadas en sus orígenes a la artesanía: destacan las del cuero y calzado (Inca, Lluchmayor, Alaró y Palma en Mallorca; Ciudadela y Alayor en Menorca), textil y de la confección (Palma), madera (Palma y Manacor), metalúrgicas (Palma y Mahón), bisutería, alimenticias, etc. Un sector muy importante es la construcción, dado el enorme desarrollo del turismo, especialmente en Mallorca, Ibiza y Formentera. Aunque iniciado tímidamente en el s. XIX, alcanzó proporciones colosales a partir de 1950; en ese año visitaron las B. 98.081 personas; en 1966, 1.237.967; en 1986, 4.939.304. Las plazas hoteleras pasaron de 4.053 en 1950 a 86.417 en 1966 y 228.742 en 1986, a las que hay que añadir las correspondientes a urbanizaciones tipo apartamentos, chalets, bungalows, etc. Otro dato que expresa el boom turístico de las B. es el número de viajeros entrados por el puerto de Palma de Mallorca, que pasó de 83.825 en 1963 a 189.714 en 1966 y 105.920 en 1986 (la mayoría como viajeros en tránsito); espectacular es el aumento de los que lo hicieron por el aeropuerto de dicha ciudad, 413.424 en 1963, 1.358.238 en 1967 y 3.523.101 en 1986 (en su mayoría extranjeros). Este mismo año los pasajeros entrados por los aeropuertos de Ibiza y Mahón fueron, respectivamente, 952.568 y 357.714. El sector servicios ocupa al 49,1% de la población activa de B. y aporta el 80,5% de la producción total (1985). Por su renta per capita, B. ha venido ocupando uno de los tres primeros lugares entre las provincias españolas (198592).V. t.: ESPAÑA II; PALMA DE MALLORCA.A. FLORISTÁN SAMANES.
BIBL.: H. LAUTENSACH, Geografía de España y Portugal, Barcelona 1970; P. DEFFONTAINES, Baleares, en Geografía de España y Portugal, IV, dir. M. TERÁN, Barcelona 1958; M. TERÁN, L. SOLÉ y OTROS, Geografía regional de España, Barcelona 1968; CONSEJO ECONÓMICO SINDICAL DE BALEARES, Perspectivas de desarrollo económico de la provincia de Baleares, Madrid 1962; V RossELLó, Mallorca. El Sur y Sureste, Palma 1964; J. VILLA, Formentera. Estudio de Geografía humana, "Estudios Geográficos" XI, Madrid 1950; ID, Ibiza y Formentera, islas de la Sal, "Estudios Geográficos" XIV, Madrid 1953; G. COLOM CASASNOVAS, El medio y la vida en las Baleares, Mallorca 1964; ID, Geología de Mallorca, 2 vols., Mallorca 1975; ID, Geomorfología de Mallorca (el relieve y la forma de sus montañas), Mallorca 1982.
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