Azuela, Mariano
Categoria:
Biografía GER
Novelista mexicano, n. en Lagos de Moreno (Jalisco) el 1 en. 1873. Nombre completo Mariano Azuela González. Hijo de modesto comerciante, a los 14 años va a Guadalajara para completar estudios. Ingresa en la Facultad de Medicina y en 1899 obtiene el título de médico, profesión que no abandona a lo largo de su vida, tan íntimamente ligada a los episodios político-sociales de la Revolución mexicana. Antiporfirista, al triunfar Madero es nombrado Jefe Político de Lagos. Asesinado Madero, comienza la lucha fratricida. A. se adhiere al villismo y sirve como médico militar en el ejército. La derrota de Villa le obliga a marchar a Texas. En 1916 vuelve a la ciudad de México, donde ejerce su profesión, escribe novelas y se retira de la política. En 1941 recibe el Premio de Literatura, otorgado por el Ateneo Nacional de Ciencias y Artes. En 1943, es nombrado miembro fundador del Colegio Nacional. El 1 mar. 1952 m. en México, y se le entierra en la Rotonda de Hombres Ilustres.A. surge en la literatura a la sombra del naturalismo francés. En 1893 publica Impresiones de un estudiante, cuentos en los que revela lo que será tema constante de su obra: la simpatía por las víctimas de una sociedad injusta. Publica una serie de novelas que, pese a su indudable mérito, no encontraron público. Su primera novela, María Luisa (1907), es una historia trágica de amor, a la manera de Zola. En Los fracasados ( 1908) muestra la impotencia de los idealistas ante la sordidez de los que manejan el mundo político. Mala yerba (1909) es, sin duda, la mejor de su primera época, y, en ella, toma clara conciencia de escritor comprometido con los problemas sociales.En 1911, con Andrés Pérez, maderista, crea la novela de la revolución que culmina en Los de abaio, publicada en el periódico "El Paso del Norte", en 1915. A. ha sabido crear una nueva novela puramente americana, abandonando las teorías europeas. Con ella, la Revolución surge como espléndida materia literaria. Obra realista de intenso vigor, el pueblo se convierte en auténtico protagonista, victimario y víctima de una revolución que ha perdido su orientación ideológica. A modo de un gran mural, hace vivir momentos trágicos, donde los ideales de justicia se transforman en una inercia de lucha. En estilo nervioso, justo, emite su propia decepción y la protesta del intelectual frente a la masificación que se identifica con la barbarie. Novela antiepopéyica se ha llamado al poema épico en prosa de la Revolución. Los caciques (1917), Las moscas (1918), Domitilo quiere ser diputado (1918), Las tribulaciones de una familia decente (1918), son obras con las que contribuye a la novela de la revolución.Para atraer la atención de la crítica decide renovar su técnica novelística. En 1923 publica La Malhora que abre nuevos cauces al modo de narrar. Cortes bruscos de escenas; superposición de tiempo, etc., hacen de ella el precedente más inmediato de la nueva narrativa mexicana. La vida de una mujer, que rueda víctima de un destino fatal, le sirven para crear una obra típicamente nacionalista, donde la vida de México y la crítica de la sociedad capitalista son paralelas. En La luciérnaga ( 1932) sabe pintar magníficas psicologías y las costumbres de los diversos estratos sociales que zahiere sin piedad. Abandona después su etapa de experimentación y vuelve a lo tradicional. Escribe novelas históricas y políticas. Pedro Moreno el Insurgente (1933), San Gabriel de Valdivia (1938), La Marchanta (1944), La muier domada (194ó), etcétera, no añaden mucho a su fama. Nueva burguesía ( 1941) es la mejor novela de este último periodo y una de las mejores de A. La lucha entre los candidatos a la presidencia le da ocasión para satirizar violentamente a los profesionales de la revolución. En el Colegio Nacional dio unas conferencias, que más tarde se imprimen con el título Cien años de novela mexicana (1947).Liberal y cristiano, A. mostró siempre en su obra un ideal de justicia social. Un sentido de piedad por los humildes y odio a los poderosos y advenedizos. Supo captar la esencia mexicana y pintar el cuadro político-social de su tiempo, a grandes pinceladas. Con estilo sobrio creó la novela de la revolución y fue el auténtico precursor, con su nueva forma de novelar, de la generación de 1940.L. ORTEGA GALINDO.
BIBL.: M. AZUELA, Obras completas, México 1958-60; A. TORRES RIOSECO, Grandes novelistas de la América hispana, Berkeley 1941; L. LEAL. Mariano Azuela, vida y obra, México 1961.
Guarda este contenido en tu perfil
Inicia sesión o crea tu cuenta para guardarlo.