Acadios III. Lengua y Literatura. LIT.
Categoria:
Literatura
Lengua. Con el término lengua a. se designa actualmente, de manera unánime entre los especialistas, la lengua que junto con el sumerio (v. SUMERIA III) fue hablada y escrita en la antigua Mesopotamia. Está considerada como la única conocida del grupo oriental de las semíticas y en su doble dialecto asirio y babilonio se puede seguir su trayectoria a lo largo de dos milenios y medio. Sus primeros monumentos escritos se remontan hasta el tiempo de Sargón, rey de Acad (distinto, claro es, de Sargón I de Asiria, contemporáneo de Hammurabi en el s. XVII a. C. y de Sargón II, de la época neoasiria), o sea, hasta la segunda mitad del tercer milenio antes de Cristo y sus últimas manifestaciones, bien que sólo como lengua sagrada y literaria, hasta el s. I d. C. Dada la enorme extensión de su desarrollo se distinguen en ella varios periodos. Además del que pudiéramos llamar estadio del a. puro del tiempo de Sargón, rey de Acad, se distinguen en ella, al menos, los siguientes: antiguo babilonio y antiguo asirio, medio babilonio y medio asirio, neobabilonio y neoasirio y tardío babilonio. El a., aun siendo como es lengua semítica, refleja en muchos detalles de léxico y sintaxis la influencia de su "simbiosis" con el sumerio, lengua no semítica, del que adoptó también la escritura llamada corrientemente cuneiforme. Dentro del carácter común a las lenguas semíticas destaca en el a. la atenuación casi desaparición de las guturales, tan abundantes en semítico, la riqueza de su sistema verbal y la particularidad sintáctica de la colocación del verbo al final de la frase.Literatura. En cuanto a la literatura a. prescindiendo de los primeros monumentos del a. puro, ya aludidosy a pesar de la gran inestabilidad cronológica que entraña, se distinguen en ella tres grandes periodos: 1) época babilónica antigua; 2) época de extensión cultural babilónica bajo el dominio casita medio babilonio y medio asirio; y 3) época neoasirianeobabilónica del tiempo de los Sargónidas. Característica acentuada de toda la producción literaria acádica es su profunda dependencia de la sumeria. Fondo y forma se desarrollan bajo esta constante influencia y en sus primeros pasos esta literatura se reduce a un calco o copia de modelos sumerios. Y de igual manera sus grandes creaciones mitológicopoéticas no son sino reelaboraciones de textos y tradiciones sumerias.En un afán de esquematización y sencillez se puede agrupar la producción literaria acádica en cuatro grandes grupos o géneros literarios: a) el épicomitológico. Refleja y plantea éste los grandes problemas de la Humanidad. Pretende buscar y arrojar luz sobre los orígenes del mundo y del hombre, problema de la muerte y ansia de la inmortalidad, problema del dolor, etc. A esta temática corresponden los poemas Enuma Elis sobre la creación del mundo y del hombre; los mitos de Etana y Adapa sobre la frustración de los deseos del hombre por la inmortalidad y el gran poema algo así como la epopeya nacional babilónica de Gilgames, héroe también que fracasa en su búsqueda de la solución del problema de la muerte. Numerosos puntos de contacto con los relatos bíblicos llevan a la conclusión de la existencia de un fondo cultural común al mundo semítico o mejor, oriental, que ha pasado también a la literatura bíblica. La narración del diluvio, la hierba de la vida, la serpiente que devora esta hierba privando al héroe de la posibilidad de la inmortalidad, etc., sugieren paralelos bíbli. cos de innegable semejanza.b) La lírica. Es ésta de carácter acentuadamente religioso. En este campo encontrarnos muy desarrollada la himnología en honor de los dioses Marduk, Istar, Shamash, etc., salmos penitenciales, súplicas a la divinidad. Y con gran profusión también la poesía de conjuros y encantaciones las grandes series Shurpu y Maqlu. Todas estas composiciones siguen esquemas y tipos definidos, pero no falta en ellas un profundo lirismo y notas de intenso sentido religioso sentido de culpabilidad o de confianza plena en la divinidad. Citaremos como magnífico ejemplo de esta lírica el gran himno al dios Shamash atribuible al final del segundo milenio antes de Cristo, que en una lengua llena de imágenes y con auténtico ímpetu poético canta al sol el dios Shamash como dador de vida, vigía y defensor de lo justo. Estos himnos y salmos despiertan en el estudioso ecos y semejanzas con los salmos bíblicos. Los poemitas Ludlul bel Nemeqi, llamado el "Job babilónico", y Poema acróstico sobre la mísera condición del hombre, llamado el "Kohelet" o "Eclesiástico babilónico", nos indican ya, con su designación de paralelos bíblicos, la semejanza de temática entre ellos.c) El historiográfico. De amplia difusión en esta literatura y representado especialmente por las grandes inscripciones asirias. En realidad, no faltan en ningún periodo. Las antiguobabilónicas destacan por el carácter pa= cífico de las mismas, que generalmente se refieren a construcción y dedicación de templos, ciudades y obras de interés común. Pero la gran masa es de la época asiria y neoasiria y su carácter es totalmente distinto por el tono de exaltación guerrera que predomina en ellas. No se puede hablar de historia propiamente dicha. Son más bien exaltación del rey que, con el favor de las divinidades protectoras, ha llevado a cabo sus grandes empresas, agrandadas aún más en la exposición de las mismas. Literatura de formas estereotipadas y fijas ofrece, sin embargo, gran interés para el conocimiento de este periodo de la Historia. Detalle singularmente característico es la forma en que suele presentarse la intervención de las divinidades en favor del rey. A través de sueños, visiones o manifestaciones escritas comunican las divinidades su voluntad. Véase: "En un sueño le dijo: Busca en Asurbanipal remedio contra tus enemigos". "Sobre el pedestal del dios Sin estaba escrito: los que hacen la guerra a Asurbanipal morirán...". Fórmulas éstas no ajenas a otras que la Biblia emplea a veces y que arrojan luz sobre el modo de enjuiciar la intervención de Dios en la historia o de atribuirle los acontecimientos históricos.d) Y, finalmente, el género, digamos jurídico, como perfecta expresión del cual se presenta el famosísimo código de leyes de Hammurabi (v.); el epistolar, muy abundante, y el complejo y numeroso grupo de textos sobre magia y astrología augurios, tan desarrollado entre los babilonios y que tantos datos ofrece de singular interés para el conocimiento de la vida cotidiana y el ambiente cultural del mundo a.A. R. GARRIDO HERRERO.
BIBL.: B. MEISSNERK. OBERHuBI:R, Die Keilschrift, Berlín 1967; W. vox SODEN, Grundniss der akkadischen Grammatik, Roma 1962; E. DHoRmF, La linérature babylonienne et assyrienne, París 1937; G. RINALDI, Storia delle letterature dell’ Antica Mesopotamia, Milán 1957.
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