Hilozoísmo
El término hilozoísmo proviene del griego ylé (materia) y dsoé (vida) y hace referencia a aquella doctrina que cree que toda materia está animada de algún modo. O mejor, la existencia de una materia viviente, para distinguir esta doctrina del panpsiquismo (v.). No es fácil, en muchas ocasiones, establecer claramente si un autor es hilozoísta o panpsiquista. La denominación de h. fue utilizada por primera vez por el platónico inglés Ralph Cudworth (1617-88), pero, en la Historia de la Filosofía se ha empleado fundamentalmente para designar el sistema de algunos pensadores presocráticos (v.). Sobre todo, Tales de Mileto (624-547; v.) ha sido considerado como tal. El fundamento para ello, es la tradición según la cual Tales afirmaba que el mundo está lleno de dioses y, sobre todo, el hecho de que atribuyese vida al imán.
Diversos historiadores de los orígenes del pensamiento griego han generalizado el título de hilozoístas extendiéndolo a otros filósofos presocráticos. Afirman que la consideración vital de la materia es un paso decisivo en la liberación de anteriores concepciones míticas, que ponían toda fuerza en el más allá (v. MITO). Desde este punto de vista habría de ser considerado como representante del h. Anaxímenes (585-528; v.), el cual afirmaba que el origen de toda realidad estaba en el aire, lo mismo que Tales había dicho al referirse al agua. Se señala también a Heráclito (ca. 500; v.) y su fuego originario, y, sobre todo, a Anaxágoras (499-428; v.) por razones diversas.
Más tarde, parece que puede ser considerado como hilozoísta Estratón de Lampsaco y en el mundo helenístico-romano se ha de destacar sobre todo a los estoicos (v.) por su doctrina según la cual el mundo es un inmenso viviente. Aunque para los estoicos la materia es pasiva, el espíritu no es más que materia sutil y viviente. Como el logos abarca toda la realidad, se puede decir, en ese sentido, que el mundo es un ser con vida.
En la Edad Moderna hay matices de h. sobre todo en los pensadores del Renacimiento. Así, p. ej., Paracelso (14931541; v.) habla de que en la materia hay una fuerza generatriz universal, y B. Telesio identifica la formalidad aristotélica con una fuerza inmanente (lo que ya habría sido rechazado expresamente por S. Tomás). También en Campanella (v.) y G. Bruno (v.) parece que pueden encontrarse características hilozoístas.
Si ’exceptuamos el ya citado R. Cudworth (con su "plasticismo") eJ resto de los pensadores modernos de alguna importancia que tienen una doctrina afín al h. suelen ser clasificados generalmente como panpsiquistas. Recientemente, ha sido calificado de hilozoísta eJ sistema del pensador alemán E. Haecke1 (1834-1919; v.). Para Haeckel materia y espíritu son los dos atributos del ser divino y éste viene a identificarse con la Naturaleza. El espíritu no sería más que sensación y energía.
V. t.: PANPSIQUISMO; MATERIA; MATERIALISMO.
RAFAEL ALVIRA.
BIBL.:KIRK-RAVEN, Los filósofos presocráticos, Madrid 1970; R. EUCKEN, Geschichte der philosophischen Terminologie, Hildesheim 1960; H. SPITZER, Ursprung und Bedeutung des Hylozoismus, Graz 1881; G. MARTANO, llozoismo, en Enc. Fil. 3,769-772.
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