Francia
El nombre oficial en francés es "République Française". Es el quinto en tamaño (normalmente considerado el cuarto) entre los más grandeds paises de Europa y de uno de los mas antiguos y, cultural e historicamente, una de las mas importantes naciones de Europa y, desde luego, de toda la civilizacion occidental.
I. Geografia Descriptiva
II. Estadisticas
A. Estadísticas Vitales
B. Indicadores Sociales
C. Calidad de Vida del trabajador
D. Acceso a Servicios
E. Participacion Social
F. Desviación Social
G. onomía Nacional
H. Comercio Exterior
I. Transporte
J. Educación y Salud
K. Ejército
III. Historia de la Tercera República
IV. La Tercera República
V. Francia Misionera del Siglo XIX
VI. Francia en Roma
VII. Divisiones eclesiásticas
VIII. La Tercera República y la Iglesia en Francia
IX. Leyes Concernientes a las Congregaciones
X. La Laicización de la Educación Primaria
A. Sobre el Tema de la Educación
B. Laicización del Personal Docente
XI. Educación Primaria Confesional
XII. Educación Sundaria Confesional
XIII. Educación Superior Confesional
XIV. Leyes concernientes a las Aplicaciones y Efectos de la Religión en la Vida Civil
A. El Descanso Dominical
B. Juramentos
C. Inmunidades
D. Matrimonio
E. Entierros y Cementerios
XV. Ley de Separación
XVI. Reglamento civil del Culto Público
A. Reglas Relacionadas con las Ceremonias Religiosas
B. Represión de la Interferencia ton el Culto Religioso
XVII. Ley de Separación de Protestantes y Judios
XVIII. Capellanías
XIX. Grupos políticos, la Prensa, y Organizaciones Inteltuales y Sociales
XX. La Iglesia en Francia Durante los Primeros Tres años después de la Ley de Separación
I. GEOGRAFIA DESCRIPTIVA
La ciudad más grande de Francia es París (La capital). La superficie total de Francia metropolitana y la isla de Córcega es de 543 965 km²; posee 3 140 kilómetros de litorales continentales (1.130 km en la costa norte, - canal de la Mancha y mar del Norte -, con puertos como El Havre y Cherburgo. 1.390 km en la costa occidental frente al Atlántico, incluyendo el golfo de Vizcaya cuyos puertos principales son Brest, Lorient y Saint-Nazaire. Burdeos se encuentra hacia el interior de la Gironda. Los mejores puertos naturales de Francia, como Marsella, Tolón y Niza, se encuentran en el Mediterráneo, cuya costa, de 620 km de longitud, es rocosa y de aguas poco profundas). Francia posee 2 453 kilómetros de fronteras terrestres.
Los limites de Francia son: al norte, el canal de la Mancha, el estrho de Dover o Paso de Calais y el mar del Norte (que la separa de Gran Bretaña); al noreste, Bélgica, Luxemburgo y Alemania; al este de Alemania, Suiza e Italia; al sureste, el mar Mediterráneo; al sur, España y el Principado de Andorra; al suroeste, el golfo de Vizcaya; y al oeste, el océano Atlántico.Mónaco es un pequeño estado independiente en la costa del sur. La República Francesa tiene diez posesiones en ultramar: Los departementos de Guayana Francesa, en Sudamérica, Martinica y Guadalupe en las Indias Occidentales, y la isla Reunión en el océano Índico. Las dependencias territoriales son Saint Pierre y Miquelon, Mayotte, Nueva Caledonia, Polinesia Francesa, las Tierras Australes y Antárticas Francesas, y las islas Wallis y Futuna.
La forma de Francia es casi un hexágono cuyos lados son:
(1) - De Dunquerque a Punta San Mateo (arena y dunas desde Dunquerque hasta la desembocadura del Somme; pripicios, llamados "falaises", se extienden desde el Somme hasta el Orne, excepto donde su pared es rota por el estuario del Sena; cantos rodados de granito atravesados por profundas caletas desde el Orne hasta Punta San Mateo.
(2) - De Punta San Mateo hasta la desembocadura del Bidasoa (pripicios de granito alternados con caletas tan profundas como la del Río Loira; extensiones arenosas y áridos páramos del Loira al Garona; arenales, lagunas y dunas del Garona a los Pirineos).
(3) - Del Bidasoa al Cabo Cerbére (una formación conocida como calcáreo Pirenaico).
(4) - De Cabo Cerbére a Menton (una frontera abrupta y rocosa de los Pirineos a la desembocadura del Th; arenales y lagunas entre el Th y el Ródano, y una muralla ininterrumpida de piedras puntiagudas que se extiende del Ródano a Menton).
(5) - Varias cadenas montañosas, entre las cuales algunas cordilleras de los Alpes y del Jura, constituyen las fronteras naturales con Italia y Suiza hasta Ginebra. Desde Ginebra la frontera pasa al este del Jura hasta Basilea desde donde, y hasta la esquina noreste de Francia, el río Rin delimita la frontera con Alemania.
(6) - Desde la esquina noreste de Francia, el Rin a Dunquerque (una frontera artificial con pocas puliaridades físicas notables).
Francia es el único país en Europa con litorales en el Atlántico y en el Mediterráneo; además los pasajes de Belfort, Côte d’Or y otros ofren vías de comunicación fáciles entre el Rin, el Canal de la Mancha, el Atlántico, y el Mediterráneo. Es además notable que, dondequiera que la frontera francesa esta defendida por elevadas montañas (como, por ejemplo, los Alpes o los Pirineos), las gentes fronterizas son semejantes al francés sea en raza, lengua, o costumbres (los pueblos latinos), mientras que los pueblos teutones, que difieren tanto del francés en ideas y sentimiento, están físicamente separados de ellos sólo por las poco elevadas colinas y llanuras del Noreste. Así se ve que Francia siempre se ha prestado con singular facilidad a la difusión de todos los grandes movimientos inteltuales llegados de las costas del mediterráneo, como fue el caso de la Cristiandad. Francia fue la gran ruta natural entre Italia e Inglaterra, entre Alemania y la península ibérica. En tierra francesa las razas del Norte se mezclaron con las del Sur; y la misma configuración geográfica del país explica, en cierto sentido, el instinto de expansión, el talento de asimilación y de difusión, gracias al que Francia ha podido jugar el papel de distribuidor general de ideas. De hecho, dos mundos completamente diferentes se reúnen en Francia. Un viaje de norte a sur nos lleva a través de tres zonas distintas: el país del grano extendido del litoral septentrional a una línea trazada de Mézières a Nantes; el país de la vid y la región de bayas, del sur de esta línea hasta la latitud de Grenoble y Perpiñán; la tierra de aceitunas y bosquillos de naranjos, se extiende a lo largo del límite sur del país. Su clima va desde los brumosos promontorios de Bretaña hasta las asoleadas costas de Provence; de la uniforme temperatura del Atlántico a los repentinos cambios tan característicos del mediterráneo. Su gente varía desde las razas de cabellos claros de Flandes y Lorena, que llevan una mezcla de sangre alemana en sus venas, hasta los moradores del sur de piel color de aceituna, quienes son esencialmente latinos y mediterráneos por su extracción. Asimismo la Naturaleza ha formado, en la geografía física de este país, una multitud de regiones, cada una con sus propias características -- su propia personalidad, por dirlo así -- a las que, en tiempos anteriores, el instinto popular llamó países separados. Sin embargo, la tendencia a la abstracción que entusiasmó a los jefes de la Revolución, responsable de las completamente arbitrarias divisiones actuales del país, conocidas como "departamentos". La geografía contemporánea esta influida por los antiguos nombres y las antiguas divisiones en "países" y "provincias" que corresponden casi más con las estructuras geográficas así como con las particularidades naturales de las diferentes regiones. El "Massif Central" (la Meseta Central), una tierra escabrosa habitada por una obstinada raza que a menudo se alegra de dejar su seguridad y esas confortables tierras que están a lo largo del gran Llano Septentrional, el valle del Loira, y la cuenca fértil en la que Paris se encuentra. Pero a pesar de esta variedad, Francia es una unidad. Estas regiones, tan distintas y diversificadas, se equilibran y complementan una a la otra como los miembros de un ser viviente. Tal como dijo Michelet, "Francia es una persona".
II. ESTADISTICAS
La población de Francia era, en 1998, de 58 841 000 con una densidad de 108 habitantes por Km²; En 1996, la población era 72.9% urbana y 27.1% rural con 48.71% de hombres y 51.29% de mujeres. En 1995 la población se repartía, por edades como sigue: menos de 15 años, 19.7%; de 15 à 29, 21.4%; 30-44, 22.2%; 45-59, 16.9%; 60-74, 13.6%; 75 y mas, 6.2%. Las proyciones de población se establían en 59 317 000 en el año 2000.
La composición etnolinguística lengua, en 1990, era: Francés (lengua materna) 93.6%, de los cuales completa o prácticamente bilingues en Occitano 2.7%, alemán (la mayor parte alsaciano) 2.6%, bretón 1.0%, catalán 0.4%; árabe 2.5%; otros 3.9%.
En 1997, se dlaraban como: católicos romanos 76.3%; musulmanes 5.5%; protesttantes 2.4%; otros 15.8%.
Las ciudades más grandes, en 1990, eran: Paris con 2 175 200 habitantes (área metropolitana 9 318 821); Marsella 878 869 (1 230 936); Lyón 418 476 (1 262 223); Toulouse 365 933 (608,430); Niza 342,439 (475,507); Estrasburgo 255 937 (388 483); Nantes 244,995 (492,255); Burdeos 213 274 (685,456); Montpellier 207,996 (236,788). En 1990, otras 25 poblaciones superaban los 100 000 habitantes.
El origen de la población era en 1990: Francés 93.6%, de los cuales Martiniqués 0.2%, de Guadalupe 0.2%, de la Reunión 0.2%; Portugués 1.1%; Argelino 1.1%; Marroquí 1.0%; Italiano 0.4%; español 0.4%; turco 0.3%; otro 2.1%.
La movilidad de la población en 1990 era: Población viviendo en la misma residencia que en 1982: 51.4%; misma región 89.0%; otra región 8.8%; otro país 2.2%.
En 1993: el numero promedio de gente viviendo en la misma casa era de 2.6 personas; las habitaciones eran: de una sola persona, 27.7%, de 2 personas, 32.0%, de 3 personas 17.4%, de 4 personas 14.7%, de 5 personas o mas, 8.2%. El numero de casas de familia en 1990 era de 14 118 940 (72.1%) y de no-familias era de 5 471 460 (27.9%, de las cuales el 24.6% eran de 1 sola persona). Los inmigrantes admitidos en 1994 fueron 64 102 (Argelia 13.6%, Marruos 12.3%, Turquía 7.3%, Túnez 3.4%, Sri Lanka 2.7%, Líbano 1.3%).
A. Estadísticas Vitales
* Tasa de nacimientos por 1 000 habitantes, 1996: 12.6 (promedio mundial 25.0) de los cuales (en 1994) eran legítimos 63.9% e ilegítimos 36.1%.
* Mortalidad por 1 000 habitantes (1996): 9.2 (promedio mundial 9.3).
* Tasa natural de aumento por 1 000 habitantes (1996): 3.4 (promedio mundial. 15.7).
* Tasa de fertilidad (promedio de nacimientos por mujer en edad de procrear; 1995): 1.7.
* Numero de matrimonios por 1 000 habitantes en 1996: 4.8.
* Numero de divorcios por 1 000 habitantes (1993): 1.9.
Esperanza de la vida al nacer (1994): varón 73,7 años; mujer 81,8 años.
Causas mayores de muerte por 100.000 [habitantes] (1994): enfermedad del corazón y otras enfermedades circulatorias 286.7; neoplasmas malignos (cánceres) 247.6; accidentes y violencia 76.9; enfermedades respiratorias 63.7; enfermedades del tracto digestivo 43.7.
B. Indicadores Sociales
Nivel educativo (1990). Porcentaje de población de 25 años y más con educación: Primaria 22.1%; sundaria 7.8%; vocacional y profesional 29.4%; Superior 11.6%; nivel no dlarado 29.1%.
C. Calidad de Vida del Trabajador
Semana de trabajo promedio (1994): 38.9 horas. Tasa anual por 100 000 obreros de: lesión o accidente 5 322 (muertes 0.8); accidentes de tránsito al trabajo 708 (muertes 68.3); enfermedad industrial 16.6 1; muerte 4.8 1. Días promedio perdidos por paros de trabajo por 1 000 obreros (1993): 23.0. Distancia promedio de transporte al trabajo (1990): 14 km.
D. Acceso a Servicios
(1992), Proporción de habitaciones con: calefacción central 86.0%; agua corriente 97.0%; plomería interior 95.8%.
E. Participación Social
Votantes elegibles que participaron a las elciones de mayo y junio de 1997: elección nacional: c. 78%. Población de mas de 15 años de edad que participa en asociaciones voluntarias: 28.0%.
F. Desviación Social
Tasa de ofensas por 100 000 habitantes (1994): asesinato 0.8; violación 11.3; otro ataque 290.8; robo (incluso robo en casas) 5,204.2. Incidencia por 100 000 habitantes de: muertes relacionadas con el alcoholismo (1991) 5.0; suicidio (1993) 21.1.
Ocio (1987-88). Tasa de participación en actividades favoritas: ver televisión 82%; leer revistas 79%; escuchar la radio 75%; ribir parientes 64%; visitar parientes 61%; asistir a ferias o exposiciones 56%.
Bienestar material (1994). Casas con: automóvil 79.5%; televisión de colores 92.4%; video-casetera 52.8%; refrigerador 99.0%, máquina de lavar 89.4%.
G. onomía Nacional
Producto Nacional Bruto (1996): U.S. $1 533 619 000 000 (U.S. $26 270 por persona).
Presupuesto (1996). Ingreso: F 1 552 100 000 000 (impuesto al valor agregado 49.1%; impuestos dirtos 38.2%; impuestos aduanales 10.2%). Gasto: F 1 541 300 000 000 (educación 22.5%, defensa 15.6%, servicio de la deuda 4.7%, bienestar social 10.8%).
Producción (toneladas métricas excepto cuando se indica). Agricultura, silvicultura, pesca (1997): trigo 34 070 000, remolachas de azúcar 32 171 000, maíz 15 110 000, cebada 10 161 000, uvas 7 000 000, papas 6 500 000, semillas 3 512 000, guisantes sos 3 087 000, girasol 2 193 000, manzanas 2 192 000, tomates 785 000, zanahorias 644 000, guisantes verdes 575 000, avena 563 000, coliflor 530 000, lhuga 528 000, melocotones 474 000, sorgo 426 000, chícharos 325,000, cebollas 324 000; ganado (número de animales vivos) 20 300 000 vacuno, 14 968 000 cerdos, 10 126 000 ovejas, 1 114 000 cabras; Madera (1995) 46 345 000 metros cúbicos; pesca (1995) 793 413. Minería y cantera (1995): mineral de hierro 1 500 000; sales de potasio 800 000; bauxita 130 800; uranio 840; oro 151 124 onzas troy; plata 48 231 onzas troy. Industrial (1995): cemento 19 896 000; acero bruto 18 132 000; hierro 12 876 000; productos de papel 8 700 000; productos de caucho 619 400 de los cuales: neumáticos 59 268 000 unidades; aluminio 586 000; automóviles 3 200 000 unidades. Construcción (unidades de habitación terminadas en 1993) 299 000. Producción de energía (consumo) 2: eltricidad (kW-HR; 1994) 475 622 000 000 (412 454 000 000); carbón (toneladas métricas; 1994) 8 039 000 (21 809 900); petróleo crudo (barriles; 1994) 20 297 000 (562 907 000); derivados del petróleo (toneladas métricas; 1994) 69 078 000 (66 994 000); gas natural (metros cúbicos; 1994) 2 517 200 000 (33 449 900 000).
Población onómicamente activa (1995): total 25 260 300; tasa de actividad de la población total 43,4% (tasa de participación por edad: 15-64, 67.6% 3; mujeres 45.0%; desempleados 11.7%).
Ingreso y gasto por vivienda (1995). Tamaño promedio de vivienda 2.6; promedio de ingreso anual por vivienda F 302 560 (U.S. $60 610); fuentes de ingreso: sueldos y salarios 70.0%, auto-empleados 24.4%, seguro social 5.6%; gasto: vivienda18.2%, comida 16.8%, transporte 14.5%, salud 10.4%, diversión 6.9%, ropa 5.4%.
Turismo (1996): ingresos U.S.$ 28 181 700 000; gastos U.S.$ 17 505 400 000.
Deuda pública (1997): F 3 794 600 000 000 (U.S.$ 657 840 000 000).
Uso de la Tierra (1994): bosque 27.3%; pastura 19.3%; agricultura 35.4%; otro 18.0%.
H. Comercio Exterior
Importaciones (1995): F 1 380 400 000 000 (maquinaria y equipo de transporte 38.5%, del cual equipo de transporte 14.6%; productos agrícolas 11.0%; químicos 8.4%; combustibles 6.9%). Principales fuentes de importación: Alemania 18.3%; Italia 9.9%; Reino Unido 9.5%; Bélgica-Luxemburgo 8.8%; España 6.1%; EE.UU. 6.1%.
Exportaciones (1995): F 1 428 800 000 000 (maquinaria y equipo de transporte 42.6%, del cual equipo de transporte 19.5%; productos agrícolas 15.1%; productos químicos 8.4%; plásticos 3.2%). Principales destinaciones de la exportación: Alemania 17.7%; Italia 9.5%; Bélgica-Luxemburgo 8.6%; Reino Unido 7.6%; EE.UU. 7.4%.
I. Transporte
Ferrocarriles (1995): longitud de vías 31 940 km; pasajeros-km 55 470 000 000; ton métrica-km de carga 47 400 000 000. Caminos (1995): longitud total 812 700 km (pavimentado [1985] 92%). Vehículos (1995): carros de pasajeros 25 100 000; camiones y autobuses 5 005 000. Marina mercante (1992): Navíos (100 toneladas brutas y mas) 729; tonelaje total en peso muerto 4 981 027. Transporte aéreo (1994): pasajero-km
67 500 000 000; ton métrica-km de carga 11 300 000 000; aeropuertos (1996) con vuelos programados 61.
J. Educación y salud
Alfabetización (1980): población total instruida 41 112 000 (98.8%); varones instruidos
19 933 000 (98.9%); mujeres instruidas 21 179 000 (98.7%).
Salud: médicos (1994) 160 235 (1 por 361 personas); camas de hospital (1995) 679 731 (1 por 86 personas); tasa de mortalidad infantil (1996) 4.9.
Comida (1995): absorción calórica diaria por persona 3 588 (productos vegetales 62%, productos animales 38%); 142% del requisito mínimo romendado por la FAO.
K. Ejército
Personal total en servicio activo (1996): 398 900 (ejército 59.3%, armada 15.9%, fuerza aérea 22.2%, otro 2.6%). Gasto militar en porcentaje del PIB (1995): 3.1% (mundo 2.8%); gasto por habitante U.S.$ 826.
Notas:
1 1989. 2 Toda las estadísticas de energía incluyen a Mónaco. 3 agosto.
III. HISTORIA DE LA TERCERA REPUBLICA
El tratado de Verdún (843) definitivamente establió la división del imperio de Carlomagno en tres reinos independientes, y uno de éstos fue Francia. Un gran lesiástico, Hincmar, Arzobispo de Reims (806-82), fue el creador del nuevo orden. Apoyó fuertemente la monarquía de Carlos el Calvo, bajo cuyo cetro habría puesto también a Lorena. Para Hincmar, el sueño de una cristiandad unida no tenia la apariencia de un imperio, aunque fuera ideal, sino la forma concreta de varios Estados unidos, cada uno miembro de un poderoso grupo, la gran República de la Cristiandad. El reemplazaría el imperio por una Europa de la que Francia seria un miembro. Bajo Carlos el Gordo (880-88) parió, por un momento, como si el imperio de Carlomagno fuera a vivir de nuevo; pero la ilusión duro poco, y en su lugar, rápidamente, se formaron siete reinos: Francia, Navarra, Provence, Borgoña más allá del Jura, Lorena, Alemania, e Italia. El feudalismo fue el crisol, y el edificio imperial se desmorono hasta hacerse polvo. Hacia fines del siglo X, en el reino Franco, solo veintinueve provincias o fragmentos de provincias, bajo el dominio de duques, condes, o vizcondes, constituyeron soberanías verdaderas, y a fines del siglo XI hubo hasta cincuenta y cinco de estos estados menores, de mayor o menor importancia. A principios del siglo X una de las familias feudales había empezado a tomar el liderazgo, la de los Duques de Francia, descendientes de Roberto el Fuerte, y señores de todo el país entre el Sena y el Loira. > De 887 a 987 defendieron con éxito la tierra francesa contra los invasores Normandos, y Eudes, U Odo, Duque de Francia (887-98), Roberto su hermano (922-23), y Raúl, o Rodolfo, el yerno de Roberto (923-36), ocuparon el trono durante un breve intervalo. La debilidad de los últimos reyes Carolingios era evidente para todos, y en 987, a la muerte de Luis V, Adalberon, Arzobispo de Reims, durante una reunión de los principales jefes que se tuvo en Senlis, hizo contrastar la incapacidad del Carolingio Carlos de Lorena, el heredero al trono, con los méritos de Hugo, Duque de Francia. Gerbert, quien después llegó a ser Silvestre II, consejero y Secretario de Adalberon, y Arnoul, Obispo de Orléans, también hablaron para apoyar a Hugo, con el resultado de que se le proclamó rey.
Así que la dinastía de los Capetos tuvo su ascensión en la persona de Hugo Capeto. Fue la obra de la Iglesia, causada por la influencia de la Sede de Reims, renombrada en toda Francia desde el episcopado de Hincmar, famosa desde los días de Clovis por el privilegio conferido a su titular de ungir a los reyes Francos, y renombrada muy oportunamente en ese tiempo por la erudición de su escuela episcopal presidida por el mismo Gerbert.
La Iglesia, que instaló a la nueva dinastía, ejerció una muy saludable influencia sobre la vida social francesa. Que el origen y desarrollo de las "Chansons de geste," i.e., de la literatura épica inicial, están estrhamente unidas a los famosos santuarios de peregrinaje, en donde la piedad de las personas se manifestaba, ha sido demostrado por los esfuerzos literarios de M. Bédier. Y el valor militar y el heroísmo físico fueron enseñados y benditos por la Iglesia, que en la primera parte del siglo XI transformó la caballería, de una institución laica de origen alemán, en una religiosa poniendo entre sus ritos litúrgicos la ceremonia de caballería, en la que el candidato prometía defender la verdad, la justicia y al oprimido. La Congregación de Cluny, fundada en 910, que tuvo un rápido progreso en el siglo XI, preparó Francia a jugar un papel importante en la reforma de la Iglesia emprendida durante la segunda mitad del siglo XI por un monje de Cluny, Gregorio VII y le dio a la Iglesia otros dos papas después de él, Urbano II y Pascal II. Fue el francés, Urbano II, quien en el Concilio de Claraval (1095), inició el glorioso movimiento de las cruzaadas, una guerra emprendida por la cristiandad en la que Francia tomó el liderazgo.
El reino de Luis VI (1108-37) es notable en la historia de la Iglesia, y en la de Francia; por una parte porque la solemne adhesión de Luis VI a Inocente II aseguró la unidad de la Iglesia, que en ese momento era seriamente amenazada por el Antipapa Anacleto; por otra parte porque por primera vez los reyes Capetos tomaron posición como campeones de la ley y el orden contra el sistema feudal y como prottores de los derechos públicos. Un lesiástico, Suger, abad de Saint-Denis, amigo de Luis VI y ministro de Luis VII (1137-80), desarrolló y llevo a cabo este ideal del deber real. Luis VI, sundado por Suger, y contando con el apoyo de las ciudades -- las "comunas" así llamadas cuando habían obligado a los señores feudales a concederles estatutos de libertad -- cumplió a la letra el papel de príncipe tal como fue concebido por la teología de la Edad Media. "Los reyes tienen brazos largos," escribió Suger, "y es su deber reprimir con toda su fuerza, y por el derecho de su cargo, la osadía de aquellos que desgarran el Estado con guerras interminables, quienes se regocijan con el pillaje, y quienes destruyen heredades e iglesias."
Otro lesiástico francés, San Bernardo, ganó a Luis VII para las cruzadas; y no fue su culpa que Palestina, donde la primera cruzada había establido un reino latino, no permaniera como colonia francesa al servicio de la Iglesia. El divorcio de Luis VII y Leonor de Aquitania (1152) destruyó el ascendiente de la influencia francesa y abrió la vía para el desarrollo de las pretensiones Anglo-Normandas sobre el suelo francés, del Canal a los Pirineos. Pronto, sin embargo, en virtud de leyes feudales, el rey francés, Felipe Augusto (1180-1223), se proclamó señor feudal por encima de Ricardo Corazón de León y de Juan Sin Tierra, y la victoria de Bouvines, en la que triunfó sobre el Emperador Otto IV, apoyado por una coalición de nobles feudales (1214), fue el primer evento en la historia francesa que provocó un movimiento de solidaridad nacional alrededor de un rey francés. La guerra contra los albigenses bajo Luis VIII (1223-26) provocó el establimiento de la influencia y de la autoridad de la monarquía francesa en el sur de Francia.
San Luis IX (1226-1270), "ruisselant de piété, et enflammé de charité" ("derramando piedad, y encendido de caridad") como un contemporáneo lo describió, hizo a los reyes tan queridos que desde entonces existe el culto real, por así dirlo, que fue una de las fuerzas morales en la antigua Francia, y que no existió de la misma manera en ningún otro país de Europa. La piedad había sido para los reyes de Francia, puestos en sus tronos por la Iglesia de Dios, como un deber correspondiente a su cargo u oficio; pero en la piedad de San Luis había una marca que le era propia, la marca de la santidad. Con él acabaron las cruzadas pero no su espíritu. Durante los siglos XIII y XIV, se hicieron proyto tras proyto para intentar poner en pie una cruzada, y los mencionamos sólo para señalar que el espíritu de un apostolado militante continuó a fermentar en el alma de Francia. El proyto de Carlos Valois (1308-09), la expedición francesa bajo Pedro I de Chipre contra Alejandría y las costas armenias (1365-1367), cantada por el trovador francés, Guillaume Machault, la cruzada de Juan de Nevers, que acabó en la sangrienta batalla de Nicópolis (1396) -- en todas estas empresas, el espíritu de San Luis vivió, así como en el corazón de los cristianos orientales, a quienes Francia trataba así de proteger, allí ha sobrevivido una gratitud duradera hacia la nación de San Luis. Si la débil nación de los Maronitas clama hoy a Francia por ayuda, es debido a una carta escrita por San Luis a la nación de San Maroun en mayo de 1250. En los días de San Luis la influencia de la literatura épica francesa en Europa era suprema. Brunetto Latini, desde mediados del siglo XIII escribió que, "de todos los idiomas [parlures] el de los franceses es el más encantador, y el más favorido por todo el mundo." El francés tuvo influencia en Inglaterra hasta mediados del siglo XIV; se hablaba con fluidez en la Corte de Constantinopla durante la Cuarta Cruzada y en Gria en los ducados, principados y baronías fundados allí por las Casas de Borgoña y Champaña. Y fue en francés que Rusticiano de Pisa, hacia 1300, escribió de los labios de Marco Polo el relato de sus maravillosos viajes. La Universidad de Paris, fundada por privilegio de Inocente III entre 1280 y 1213, fue preservada de un espíritu de exclusividad por la afortunada intervención de Alejandro IV, que la obligó a abrir sus cátedras a los frailes mendicantes. Entre su profesores estuvieron Duns Scotus; los italianos, San Thomas y San Buenaventura; Alberto el Grande, un alemán; Alejandro de Hales, un inglés. Entre sus alumnos tuvo a Roger Bacon, Dante, Raimundo Lulio, los Papas Gregorio IX, Urbano IV, Clemente IV, y Bonifacio VIII
Francia fue también el lugar de nacimiento del arte gótico, que fue llevado por arquittos franceses a Alemania. El método empleado en la construcción de muchas catedrales góticas -- i.e., con la ayuda real de los fieles -- da testimonio de que en este período la vida de los franceses estaba profundamente compenetrada con la fe. Una maravilla arquittónica tal como la catedral de Chartres era en realidad la obra del arte popular nacido de la fe de las personas que allí rendían culto.
Bajo Felipe IV, el Hermoso (1285-1314), la casa real de Francia llegó a ser muy poderosa. Por medio de alianzas extendió su prestigio hasta el Oriente. Su hermano Carlos de Valois se casó con Catalina de Courtney, una heredera del Imperio latino de Constantinopla. Los Reyes de Inglaterra y Menorca eran sus vasallos, el Rey de Escocia su aliado, los Reyes de Nápoles y Hungría tenían conexiones por matrimonios. Buscaba una forma de supremacía sobre el cuerpo político Europeo. Pierre Dubois, su jurisconsulto, soñaba con que el papa entregaría todos sus dominios a Felipe ribiendo a cambio un ingreso anual, y Felipe tendría así a la cabeza espiritual de la cristiandad bajo su influencia. Felipe IV trabajó para acrentar las prerrogativas reales y por consiguiente la unidad nacional de Francia. Por el envío de magistrados en territorios feudales, por la definición de ciertos casos (cas royaux) como reservados a la competencia del rey, asestó un fuerte revés al feudalismo de la Edad Media. En cambio, bajo su reinado muchas máximas anti-cristianas empezaron a deslizarse dentro de la ley y la política. Despacio, se re-introdujo el derecho romano dentro de la organización social, y gradualmente la idea de una cristiandad unida desaparió de la política nacional. Felipe el Hermoso, pretendía regir por derecho Divino, dio a entender que el no rendía cuenta de su monarquía a nadie bajo el cielo. Negó al papa el derecho a representar, como el papado lo había siempre hecho en el pasado, las exigencias de moralidad y justicia en lo que concernía a los reyes. En consuencia surgió, en 1294-1303, su contienda con el Papa Bonifacio VIII, pero en esa disputa fue lo bastante hábil como para obtener el apoyo de los Estados Generales, que representaban a la opinión pública en Francia. Más tarde, luego de siglos de gobierno monárquico, esta misma opinión pública se levantó en contra del abuso del poder ejercido por sus reyes en nombre de un pretendido derecho divino, y hizo así una implícita enmienda honorable a lo que la Iglesia le había enseñado acerca del origen, los límites, y la responsabilidad de todo poder, que había sido olvidado o mal interpretado por los abogados de Felipe IV cuando instalaron su Estado pagano como la fuente absoluta del poder. La elección del Papa Clemente V (1305) bajo la influencia de Felipe, el destierro del papado a Aviñon, la nominación de siete papas franceses en sucesión, debilitaron la influencia del papado en la cristiandad, aunque rientemente se ha mostrado que los papas de Aviñon no siempre permitieron que la independencia de la Santa Sede vacilara o desapariera en el juego de la política. Felipe IV y sus sucesores pueden haber tenido la ilusión de que tomaban el lugar de los emperadores alemanes en los asuntos europeos. El papado estaba preso en su territorio; el imperio alemán, que pasaba por una crisis, estaba, en realidad, en dadencia, y los reyes de Francia podían imaginarse bien como los vicarios temporales de Dios, al lado, o incluso en oposición, con el vicario espiritual que vivía en Aviñon.
Pero con ese crítico momento la Guerra de Cien años estalló, y el reino francés, que aspiraba a ser el árbitro de ls cristiandad, fue amenazado en su existencia misma por Inglaterra. Los reyes ingleses pusieron su mira en la corona francesa, y las dos naciones lucharon por la posesión de Guyena. Dos ves durante esta guerra la independencia de Francia estuvo en peligro. Derrotada en la luse (1340), en Crécy (1346), en Poitiers (1356), Francia fue salvada por Carlos V (1364-80) y por Duguesclin, sólo para sufrir la derrota bajo Carlos VI en Agincourt (1415) y ser cedida por el Tratado de Troyes a Enrique V, Rey de Inglaterra. En esa, la hora más oscura de la monarquía, la nación misma se sublevó. El atentado revolucionario de Etienne Marcel (1358), y la revuelta que provocó la Ordonnace Cabochienne (1418) fueron las primeras señales de la impaciencia popular sobre el absolutismo de los reyes franceses, pero las disensiones internas impidieron una defensa eficaz patriótica del país. Cuando Carlos VII llegó al trono, Francia había casi cesado de ser francesa. El rey y la corte vivían más allá del Loira, y Paris era el asiento de un gobierno inglés. Santa Juana de Arco fue la salvadora de la nacionalidad y de la realeza francesa, y al final del reino de Carlos VII (1422-61), Calais era el único sitio en Francia bajo control inglés.
El ideal de una cristiandad unida continuó a obsesionar el alma de Francia a pesar de la influencia predominante, gradualmente asumida por la política francesa, de aspiraciones completamente nacionales. Del reino de Carlos VI, o aun de los últimos años de Carlos V, data la costumbre de darles el título exclusivo de Rex Christianissimus a los reyes franceses. Pipino el Breve y Carlomagno habían sido proclamados "Los más Cristianos" por los papas de su tiempo: Alejandro III había otorgado el mismo tít
Francis Patrick McFarland
Tercer obispo de Hartford, nació en Franklin Pennsylvania el 16 de abril de 1819 y murió en Hartford, Connticut el 2 de octubre de 1874. Sus padres, Juan McFarland y Maria McKeever, emigraron de Armagh.
Desde niño Francis tenía una predilción para el sacerdocio. Diligente y talentoso, lo emplearon como profesor de la universidad en la escuela de la aldea, pero de Santa Maria, Emmitsburg, Maryland, donde él se graduó con altos honores y fue mantenido como profesor. Al año siguiente en 1845 fue ordenado sacerdote el 18 de mayo, en Nueva York por el Arzobispo Hughes, que llevó inmediatamente al joven sacerdote a la silla de profesor en la universidad del San Juan, Fordham. Padre McFarland. Sin embargo, avalado por el dirtor ministro de almas y de su universidad hizo viajes fruentes de misionario entre los católicos dispersados. Después de que por un año en Fordham lo designaran el pastor de Watertown, N.Y.
En Marzo de 1851, su nuevo ordinario, obispo McCloskey lo transfirió de Albany, a la iglesia del San Juan, Utica.
Por siete años la ciudad entera predicó sus "santos trabajos", y las noticias de sus logros apostólicos llegaron hasta Roma. Lo designaron Vicario Apostólico de la Florida, el 9 de marzo de 1857. Fue consagrado en Providencia, el 14 de marzo de 1858, y residió en esa ciudad hasta la división de su diócesis en 1872 (sede DIÓCESIS DE PROVIDENCE,).
La salud que fallaba lo incitó, mientras que atendía al consejo de Vaticano, para dimitir en su cargo. Su conferencia del episcopado americano no oirían hablar de tal paso. Ellos habían aprendido a mirarlo como la encarnación de las virtudes de un obispo y uno de los ornamentos más brillantes de su orden. Dividiendo la diócesis era esperado que su carga se aligerara suficientemente.
Francis Patrick dejó Providencia por Hartford el 28 de febrero de 1872. Después de reorganizar su diócesis se encamino a la creación de una catedral, que contó con la ayuda de los católicos de Connticut. El Obispo McFarland exhibió la sabiduría rara en la administración de su sede. Su celo y propio sacrificio lo llevaron por todas partes, predicando, catequizando, dando una conferencia, moviéndose entre la gente como un santo y erudito. Era un hombre de intelto fino y de gran presencia.
Austero y pensativo, preservó siempre una dignidad reservada y una humildad del criado verdadero de Cristo. Creó una bibliota teológica valiosa que legó a su diócesis. Su muerte a la edad de 55 años lleno de luto a su comunidad. Su nombre sigue siendo una palabra de casa entre los católicos de Connticut.
T.S. DUGGAN
Trascrito por Christine J. Murray
Traducido por Gonzalo Valderrama
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