Éufrates
Es el mayor río del Asia anterior (hebreo: Perat; árabe: furat), con 2300 km de largo desde su nacimiento (con dos fuentes: éufrates occidental y éufrates oriental) en las tierras altas de Armenia hasta su desembocadura en el golfo Pérsico. La dirección general de la corriente es el sudeste. Hoy se junta con el Tigris unos 100 km antes de su desembocadura. En el período bíblico los dos ríos desembocaban por separado en el mar. El cambio de la corriente repercutió en muchas ciudades, que antes florecían junto a sus aguas y hoy se marchitan en medio del desierto.
Como río de caudal permanente, el éufrates fue para Mesopotamia una corriente que decidió su vida y su destino; de ahí que en la Biblia, siguiendo el modelo mesopotámico, a menudo se le llame la “corriente” sin más (Gen 31:21) o “el gran río” (Gen 15:18). Los pueblos de Mesopotamia desviaban el agua del éufrates para el riego de sus campos.
Las inundaciones del éufrates fueron probablemente el elemento histórico que sirvió de base a las narraciones sobre el diluvio.
“Del Nilo al éufrates” fue en los tiempos bíblicos una fórmula que designaba la unidad política o, mejor, el territorio políticamente relacionado del Próximo Oriente (Gen 15:18). En el lenguaje eufemista de la política expansionista de Israel se alude a veces al éufrates como la frontera ideal de Israel por el nordeste (cf., por ejemplo, Deu 1:7; Jos 1:4).
Guarda este contenido en tu perfil
Inicia sesión o crea tu cuenta para guardarlo.