TIRSA
La ciudad de Tirsa fue originalmente una ciudad cananea de notable belleza (Cnt. 6:4). Fue conquistada por Josué (Jos. 12:24) y más tarde llegó a ser la capital de Israel en los días de Jeroboam I (1 R. 14:17), Baasa (1 R. 15:21, 33; 16:6); Ela y Zimri (1 R. 16:8, 9, 15). Zimri prendió fuego al palacio estando él adentro cuando fue sitiado allí por Omri (1 R. 16:17, 18). Después de seis años, Omri trasladó su capital a Samaria. Un residente posterior de Tirsa, Menahem, derrocó a Salum y usurpó el trono (2 R. 15:14, 16).
I. Identificatión. El lugar exacto de Tirsa es difícil de establecer con las evidencias del Antiguo Testamento. Se puede sospechar una ubicación en el área general de Samaria y se han sugerido un número de grandes promontorios en el área, entre ellos Tulluza al norte del monte Ebal, Teyasir más al norte y Jemma’in 11 kms. al sur de Siquem. Dos de estos nombres son semejantes a Tirsa. Sin embargo, el que parece ser con más certidumbre es el *Tell el-Far’ah (promontorio de la colina elevada), de algunos 600 mts. de largo y 300 mts. de ancho, situado en el camino entre Siquem a Betsan y Damasco en la cabecera del Wadi el Far’ah adonde el camino de la Transjordania llega a los altiplanos centrales. Ya para 1931, W. F. Albright había sugerido esta identificación (Journal of the Palestine Oriental Society, XI, págs. 241 y sigtes.). Un sondeo de la superficie indicó un período de ocupación que armonizaría con la evidencia literaria.
II. Excavación. Desde 1946, una serie de campañas han sido emprendidas por la “Dominican Ecole Biblique” bajo la dirección del padre R. de Vaux, ayudado por el padre A. M. Steve. Un panorama claro está disponible de ese modo. Tell el-Far’ah fue ocupado primero durante el período medio calcolítico (la mitad del cuarto milenio a. de J.C. ) hasta ca. 600 a. de J.C. Cinco períodos de ocupación son distinguibles desde el nivel de la edad del bronce primitivo ( ca. 3200–2100 a. de J.C. ). Los restos de las edades del bronce medio y último están más o menos esparcidos ya que la ciudad fue severamente destruida en esos días. Un pequeño santuario de la edad del bronce intermedio ( ca. 2100–1550 a. de J.C. ) ha sido descubierto. La edad del hierro I ( ca. 1200–900 a. de J.C. ) y II ( ca. 900–600 a. de J.C. ) están representados por cuatro períodos de ocupación, a los que los excavadores describen como: nivel I, al fin de la edad del hierro II ( ca. 723–600 a. de J.C. ); nivel II, la primera parte de la edad del hierro II ( ca. siglo VIII a 723 a. de J.C. ); nivel intermedio (siglo IX); nivel III, la edad del hierro I (fin del siglo XI a principios del siglo IX a. de J.C. ). La ocupación israelita de los días del Reino del Norte de Israel está representada por los niveles I al III. La destrucción del nivel III puede bien representar el tiempo del ataque de Omri (1 R. 16:17) en 885 a. de J.C. Después del abandono de Tirsa en favor de Samaria alguna deterioración de la ciudad podría esperarse y eso está reflejado en una pobre colonización del nivel intermedio que data del siglo IX a. de J.C. Durante el siglo VIII, Tirsa entró en una fase nueva. El nivel II (siglo VIII hasta el 723 a. de J.C. ) reveló un número de casas bien hechas, un gran edificio administrativo, una puerta macisa en la muralla de la ciudad y a lo largo de aquélla, gran cantidad de casas más pequeñas y más pobres. Esto confirma el cuadro presentado por los profetas del siglo VIII (Am. 5:11, Is. 9:8–10). Esta fase de la vida de la ciudad terminó con la invasión asiria del 723–721 a. de J.C. El último período de la ciudad, nivel I, representa los días finales de su vida durante los años de dominio asirio que culminan con la destrucción de la ciudad a fines del siglo VII, posiblemente a manos de Nabucodonosor. Era una ciudad pobre en comparación con la representada por el nivel II.
La comparación de los hechos arqueológicos de Tirsa con los de Samaria ofrecen una interesante correlación a la secuencia de ocupación de los dos sitios que concuerda estrechamente con la evidencia del Antiguo Testamento.
BIBLIOGRAFIA: W. F. Albright, “The site of Tirzah and the Topography of Western Manasseh”, Journal of the Palestine Exploration Society, XI, 1930, págs. 241–251. G. E. Wright, “The Excavation at Tell El-Far’ah”, BA , XII, 3, 1949, págs. 66–68. Articles in RB by R. de Vaux and A. M. Steve, from 1947 (Vol. LIV onwards, especially Vol. LXII, 1955, págs. 587–589.
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