TIRO
Tiro, el principal puerto fenicio está situado en el Mediterráneo, a 40 kms. al sur de Sidón y a 56 kms. al norte del monte Carmelo. En los tiempos antiguos se hacía una distinción entre la ciudad princial del puerto, la antigua Tiro o Ushur (en textos asirios) y la ciudad de la isla de Tiro (Surru, asirio). Alejandro el Grande puso sitio a la ciudad isla por 7 meses (332 a. de J.C. ) y la capturó solamente después de construir un montículo que conectaba la isla con el continente. Este cambio en la topografía de Fenicia fue permanente y Tiro ya no es una isla.
La historia más antigua de Tiro es desconocida. Durante la *edad amarna, su rey, Abimilki, permaneció leal a Egipto mientras denunciaba al rey de Sidón por haberse unido a Aziru amorita en fomentar una rebelión. Cuando los filisteos saquearon a Sidón ( ca. 1200 a. de J.C. ) mucha de su gente huyó a Tiro, la cual llegó a ser el puerto principal de los fenicios en los siglos posteriores.
En los días del Reino Unido de los israelitas, Hiram de Tiro tenía relaciones comerciales amistosas con David así como con Salomón (2 S. 5:11; 1 R. 5:1; 1 Cr. 14:1). Hiram proveyó materiales para la construcción del templo de Jerusalén (2 Cr. 2:3-16) y los tirios ayudaron en la construcción del templo. Un hombre llamado Hiram (no el rey) fue responsable del trabajo de bronce (1 R. 7:13, 14).
Hiram de Tiro edificó la primera calzada que conectaba el continente con la isla y durante su reinado los tirios edificaron un gran templo para el dios Melkart, el Baal de Tiro cuyo nombre significa “rey de la ciudad” y para la diosa Astarté. Hiram también ayudó a Salomón en el desarrollo del puerto de Ezión-geber para el tráfico comercial con la costa oriental del Africa y los territories del océano Indico (1 R. 9:27, 28). La época de Hiram fue la época de oro de Tiro cuando sus barcos surcaron el Mediterráneo cargando sus tinturas de púrpura hechas de moluscos gasterópodos y cristales manufacturados en las islas y tierras de la costa oriental del Mediterráneo. Durante el siglo IX a. de J.C. , los tirios fundaron Cartago (“pueblo nuevo”) en el norte de Africa. Su fundador legendario fue Dido, cuya historia Virgilio relata en La Eneida. El siglo IX también fue testigo de Jezabel, una hija de Etbaal (Itobal), el rey sacerdote de Tiro, casándose con Acab de Israel. La finalidad de ese matrimonio fue indudablemente política, ya que servía para estrechar las relaciones entre Tiro e Israel; pero el baalismo de Jezabel precipitó una crisis religiosa en Israel.
Con el surgimiento del poder asirio en el oeste de Asia, Tiro fue continuamente amenazada. Por lo general mantuvo cierto grado de autonomía pagando tributos. En el 722 a. de J.C. , sin embargo, Tiro, junto con Samaria, cayó ante Sargón II.
Con la decadencia del poder asirio, Tiro volvió a ganar autonomía y su tráfico comercial marítimo prosperó. Nabucodonosor sitió a Tiro, la cual cayó finalmente ante los babilonios. Tiro continuó siendo un puerto de gran importancia en los siglos siguientes. Alejandro, al construir un montículo, pudo dominar a Tiro; pero la ciudad se recuperó muy pronto. En los tiempos romanos, Herodes I reedificó el templo principal de Tiro.
Las ruinas principales de Tiro datan de los tiempos de las Cruzadas. Muchas monedas acuñadas en Tiro desde el siglo V a. de J.C. en adelante dan testimonio de la grandeza de los tirios en las tierras del Mediterráneo oriental. Las excavaciones realizadas desde 1921 han trazado algunos de los antiguos fundamentos de la ciudad.
BIBLIOGRAFIA: A. Poidebard an L. Cayeux, Un grand Port disparu, Tyr, 1939.
Guarda este contenido en tu perfil
Inicia sesión o crea tu cuenta para guardarlo.