NAZARET
Equidistante del mar de Galilea y del Mediterráneo en el área de colinas al norte de la llanura de Esdraelón, allí estuvo el hogar de Jesús durante su niñez. Nazaret está situado en una cuenca encerrada por colinas, excepto hacia el sur donde un pequeño pasadizo rocoso conduce a la llanura. La villa misma está en la falda de la colina de frente hacia el oriente y hacia el sureste. Era una villa humilde en los tiempos del Nuevo Testamento; pero su ubicación tenía muchas ventajas. Desde las montañas que rodeaban a Nazaret, Jesús pudo haber visto hacia el norte sobre las ricas llanuras al nevado monte Hermón. Hacia el oeste, sus ojos pudieron captar la majestuosidad del monte Carmelo, la bahía de Aco y el Mediterráneo. Los bosques elevados del monte Tabor pudieron verse sobre el horizonte oriental y, a la distancia, el mar de Galilea. Mirando hacia el sur, Jesús pudiera haber visto la llanura de Esdraelón a través de la cual mercaderes y guerreros han pasado desde los tiempos inmemoriales.
Aunque de ninguna manera separada del mundo, la Nazaret en la cual Jesús creció era una pequeña villa con una sola fuente de la cual María, sin lugar a dudas, sacó agua para su familia. Hoy se le nombra, apropiadamente el pozo de María. El obispo francés Arculf, quien visitó la tierra santa en el siglo VII, describió a Nazaret como una ciudad de casas de piedras grandes y dos hermosos templos. Uno de éstos estaba construido sobre el sitio tradicional de la casa de María.
Nazaret sufrió durante los primeros años del dominio musulmán. Sus altares religiosos fueron profanados durante el siglo X, pero los cruzados la tomaron un siglo más tarde y la convirtieron en el centro político y religioso de Galilea, la que gobernaron hasta que fue recapturada por los musulmanes en el siglo XIII. Con la expulsión de los cruzados (o “francos”, como fueron llamados), Nazaret declinó nuevamente y no fue sino hasta el siglo XVIII que mostró señales de vida. En los días del mandato británico, Nazaret fue el centro de la administración de Galilea. En julio de 1948 fue conquistada por el ejército israelí y actualmente es una ciudad de ca. 35.000 habitantes.
Aproximadamente 3 kms. al sureste de Nazaret está Jebel Kafsy, el tradicional “monte de la precipitación” desde el cual la gente de Nazaret trató de despeñar a Jesús en la ocasión cuando fue rechazado (Lc. 4:29). Como ocurre con muchos de los así llamados lugares santos, la tradición que lo identifica no puede ser ni confirmada ni negada.
Cuando Jesús vivió en Nazaret, la ciudad principal de la región estaba situada ca. 6 kms. al noroeste de Séfori, al sur del principal camino romano que va desde Tolomais (Aco) a Tiberias. En 1931, la Universidad de Michigan condujo excavaciones alrededor de la ciudadela en Séfori y descubrió importantes restos romanos. Entre éstos estaba un anfiteatro y una basílica que datan del segundo siglo y que estaban en un estado lamentable de conservación. El pequeño fuerte que se levantaba en la cima del promontorio fue construido por los turcos en 1745 usando las antiguas piedras tomadas del sitio.
La tradición establece que la virgen María nació en Séfori, y un templo actualmente marca el sitio de la casa de sus padres Ana y Joaquín. El peregrino Antoninus Martyr visitó Séfori en 570 y dijo: “Nosotros adoramos con reverencia el balde y el canasto de la bienaventurada María …” La ciudad también llegó a ser un centro espiritual para el judaísmo palestinense. El rabí Judah, el príncipe, compiló y editó la Mishna en Séfori durante el siglo II.
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