NABATEOS
Los nabateos fueron un pueblo árabe que habitó en las áreas al oriente y sureste del mar Muerto. No están mencionados específicamente en el Antiguo Testamento ni en el Nuevo, aunque se han hecho intentos por identificarlos con Nebaiot, hijo de Ismael y cuñado de Edom (Gn. 25:13; 28:9). Algunos escritores los han asociado con los nabaiate de las inscripciones de Asurbanipal de Asiria ( ca. 650 a. de J.C. ; ed. J. B. Pritchard, Princeton, 1955, págs. 298, 299). Sin embargo, ya que el nombre Nebaiot se deletrea con la letra hebrea tav (th), mientras que el nombre nabateo se deletrea con la letra hebrea tet (t), la identificación de los dos grupos es incierta.
I. Historia. Hay alguna evidencia de que tal vez ya para la primera parte del siglo VI a. de J.C. , empezaron a ocupar el territorio de los edomitas a quienes desplazaron hacia el sur de Judá. Su hogar original pudo haber sido el noroeste de Arabia. Ciertamente, se han encontrado restos arqueológicos a unos 402 kms. al sureste de Petra en ElHeger, la moderna Medain Saleh. Teóricamente, ellos estuvieron dentro de los dominios de los persas durante los siglos V y IV, aunque esto pudo haber sido nominal. Ellos ocuparon un área estratégica al lado de las rutas comerciales que unían el Oriente con el mar Mediterráneo y pudieron atacar las caravanas desde sus fuertes. La evidencia arqueológica muestra que para el fin del siglo IV ellos habían ocupado las antiguas áreas de Moab y Edom y toda el área hasta el sur del mar Muerto. Ellos también infiltraron parte del Neguev donde construyeron fuertes amurallados en tales lugares como Abee, Kurnub y Sbeita.
Para la época de Alejandro Magno, a fines del siglo IV, eran independientes. *Petra ya estaba ocupada, a juzgar por la presencia de tiestos griegos que datan de este período. Un proceso de colonización puede ser determinado. El contacto con las comunidades establecidas al oeste durante los siglos III y II resultó en el desarrollo de muchos pueblos y villas. NOTAbles sistemas para la conservación del agua que incluían represas, cisternas y canales se desarrollaron con el resultado de que áreas anteriormente estériles sirvieron para intensificar los cultivos.
La primera fecha registrada en la historia nabatea es el 169 a. de J.C. (2 Mac. 5:8). Jasón, uno de los candidatos a la posición de sumo sacerdote en Judea, buscó refugio con Aretas I, rey de los nabateos en su capital en Petra. Este rey parece haber organizado estos antiguos nómadas con el fin de brindar protección a las caravanas que transitaban los desiertos entre Petra, Arabia del sur y el Golfo Pérsico. Desde Petra las mercaderías fueron llevadas a Gaza y embarcadas hacia el mundo romano hambriento de especias, sedas y artículos de lujo del Oriente. De fuentes judías y griegas se conocen varios reyes nabateos. Un segundo Aretas es mencionado por Josefo (Antig. XIII. 13.3) ca. 96 a. de J.C. Durante el primer siglo, los nabateos buscaron expandirse hacia el sur hasta el Neguev y hacia el norte hasta Damasco. Aretas III ( ca. 70 a. de J.C. ) y Aretas IV ( ca. 9 a. de J.C. - 40 d. de J.C. ) fueron lo suficientemente fuertes como para ocupar ambas áreas y controlar el mercado de oriente a occidente. Fue un oficial del rey Aretas IV quien intentó detener a Pablo en Damasco (2 Co. 11:32). Herodes Antipas estaba casado con la hija de un rey nabateo. Cuando se divorció de su esposa para casarse con Herodías, se inició una guerra (Josefo, Antig. XVIII. 5.), Malicus II (40–70 d. de J.C. ) y Rabbel II (70–106 d. de J.C. ) hicieron su capital en Bosrah, a 113 kms. al oriente de Galilea, pero a la muerte de Rabbel en el 106 d. de J.C. Trajano anexó el reino nabateo convirtiéndolo en una provincia romana.
Durante el siglo II d. de J.C. , Petra floreció. Hubo una iglesia cristiana allí en esos días. Pero al iniciarse la apertura de *Palmira hacia el oriente de Damasco como un centro comercial y al desviar las rutas del comercio hacia el área del mar Rojo por los romanos, Petra decayó. Finalmente, los nabateos fueron absorbidos por los pueblos de su alrededor, aunque su escritura peculiar fue usada hasta el siglo IV a. de J.C.
II. Evidencia Arqueológica de la Civilización Nabatea. Exámenes de la superficie, sondeos y una cantidad limitada de excavaciones han dado un buen conocimiento de la cultura nabatea.
Se ha hecho referencia a su notable éxito en la conservación del agua. Los complejos sistemas de drenaje construidos a lo largo de las faldas de las colinas para dirigir el agua a las represas o a los cultivos aún pueden verse. Sus represas fueron bien construidas con bloques de piedra.
Hay evidencia de que ellos continuaron el trabajo en las minas de cobre y de hierro en el antiguo Edom. Tenían puertos sobre el golfo de Akaba y sobre el mar Rojo.
Sus vasos de cerámica son bien conocidos. En particular, la loza pintada de rojo hecha de arcilla fina, es de la loza más delicada producida en el antiguo Cercano Oriente.
Los escultores nabateos desarrollaron gran destreza. Sus estatuas, sus relieves claramente cortados con diseños de plantas, sus tumbas cortadas en la sólida roca en Petra y en otras partes y la belleza de muchos de sus rasgos arquitectónicos, todo da testimonio de la destacada habilidad de los escultores nabateos.
Inscripciones en piedra, en una escritura especial nabatea, pero que vienen del período posterior de su reinado, están escritas en arameo, la lingua franca de Palestina de aquella época. Algunas inscripciones están escritas tanto en arameo como en griego. La escritura cursiva tal como se usó en los papiros y pergaminos es ahora conocida por medio de algunos documentos encontrados en el Qumrán.
Las monedas nabateas también llevan inscripciones arameas. Estas fueron modeladas en tipos griegos y romanos. Pero lo curioso es que ni una sola moneda de oro ha sido encontrada y las monedas de plata son raras.
En arquitectura, los nabateos fueron influidos por otros pueblos. Los primeros constructores nabateos, cuyo trabajo permanece en las muchas tumbas dentadas, muestran marcadas influencias egipcias y orientales. El período clásico de la arquitectura nabatea, desde el siglo l a. de J.C. hasta la ocupación romana del 106 d. de J.C. , muestra decoraciones helénicas. Estas decoraciones están representadas en una variedad de tumbas, casas privadas, altares y en el inmenso templo Ed Deir. Las influencias romanas y bizantinas pueden notarse en los edificios posteriores.
En religión, la deidad nabatea más conocida y más antigua era Dushara quien fue adorada en todo el imperio nabateo. Que otros dioses fueran posteriormente reconocidos es evidente tanto por las excavaciones llevadas a cabo en Khirbet et Tannur y en Petra como por los reconocimientos de la superficie de muchos templos, altares y lugares altos en toda el área nabatea. Entre estos dioses se encuentran Atargatis (Astarté), la diosa pez, Tyche Allat la diosa madre árabe, Gad el dios de la suerte, Zeus-Hadad y otros. Un proceso de sincretismo parece haber ocurrido a través de los siglos. Sin embargo, poco se conoce en detalle. Que se ofrecieron sacrificios resulta claro por los altares que se encontraron en los lugares altos, especialmente en el gran lugar alto de Petra.
BIBLIOGRAFIA: N. Glueck, The Other Side of Jordan, New Haven, 1940, págs. 158–200; AASOR , XIV, 1934; XV, 1935; XVIII–XIX, 1939; XXV–XXVIII, 1951. J. Starcky, “The Nabateans: A Historical Sketch”, BA , XVIII, 1955, págs. 84–106. G. L. Harding, The Antiquities of Jordan, London, 1959; PEQ LXXXVIII, 1958, págs. 12–15.
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