DOR
El cuento egipcio de *Wenamon dice cómo un oficial del templo de Amón en Karnak viajó a Fenicia y consiguió madera para fabricar una barca ceremonial para su dios. El se detuvo en Dor, “una ciudad del Tjeker” y se le dio una recepción por el príncipe, quien evidentemente sintió la necesidad de mostrar honor a un dignatario egipcio visitante. Estando en Dor, uno de los hombres de Wenamon se robó el oro y la plata que iban a ser usados para pagar por la madera, y huyó. El príncipe de Dor fue cortés, pero negó cualquier responsabilidad en el asunto. Los Tjeker que habitaban Dor eran gentes del mar que, como los filisteos, colonizaron varios lugares en el Asia Menor, Siria y Palestina entre los siglos XV y XII a. de J.C.
Un rey de Sidón escribió en honor de sus dioses en el siglo V a. de J.C. , diciendo: “Y además, el Señor de reyes nos ha dado a Dor y a Jaffa, los gloriosos territorios del grano que están en el campo de Sarón, de acuerdo con las grandes cosas que yo he hecho; y debemos añadir a esto los límites de la tierra que pertenecía a los sidonios.” Dor tenía acceso a la llanura de Esdraelón a través del paso Fureidis en la cordillera del Carmelo, pero éste no podía competir con el puerto de Aco que era superior a Dor y proveía una salida más natural de Esdraelón.
Guarda este contenido en tu perfil
Inicia sesión o crea tu cuenta para guardarlo.