CALENDARIO
El cómputo del tiempo por los antiguos hebreos, como por otros pueblos, tuvo en cuenta unidades tales como el día, la semana, el mes y el año. El día, con su sucesión de tinieblas y luz, es el divisor más obvio. El siguiente en importancia es el año con sus recurrentes secuencias de estaciones. El mes, inicialmente calculado por las fases de la luna, y la semana, un período de siete días terminando con un sábado, son los períodos intermedios de tiempo.
Los métodos para calcular el trayecto de un año y la adaptación de éste a un calendario fijo, son muy complejos. Algunos pueblos calcularon sus años en base al curso de la luna. Los meses varían entre 29 y 30 días, y 12 de ellos (un año lunar) dan un total aproximado de 354 días -una discrepancia de alrededor de 7 días con el año solar. Este año lunar, aún usado por los musulmanes, se arregla de tal manera que cada 33 años, el comienzo del año se retrasa a través de todas las estaciones.
Otro método de calcular los meses adoptaba, como la unidad de tiempo, 30 días arbitrariamente y calculaba 12 meses -360 días al año. Cinco días adicionales, no relacionados con ninguno de los meses, fueron añadidos para completar el año solar de 365 días.
Los hebreos usaban básicamente el año lunar que normalmente comprendía 354 días. La diferencia entre éste y el año solar de 365 ¼ días se armoniza añadiendo un mes completo al final del año en el 30, 60, 80, 110, 140, 170 y 190 años del ciclo de 19 años. El mes añadido (Adar Sheni, o segundo Adar) viene exactamente antes de la luna nueva de Tisri (septiembre - octubre), el principio de un nuevo año. Sin embargo, una cierta cantidad de variaciones es posible, a causa de las reglas concernientes a ciertas observaciones religiosas judías. El día de la expiación (Yom Kippur) no debe caer en viernes o domingo y el 7° día de la Fiesta de los Tabernáculos no debe caer en sábado. Así, los años no bisiestos pueden ser de 353, 354 o 355 días; años bisiestos, 383, 384 o 385 días.
Se piensa que el calendario actualmente en uso para los propósitos religiosos judíos fue introducido por el patriarca Hillel II (330-365 d. de J.C.). Antes de ese tiempo era necesario informar al Sanedrín por testigos, la aparición de la luna nueva cada mes. Las varias comunidades de Israel eran entonces informadas del arribo de la luna nueva con señales de fuego, o más tarde, por medio de mensajeros. A causa de las incertidumbres concernientes a las fechas importantes, los judíos fuera de la tierra santa observaron algunas de las festividades en dos días sucesivos.
Nombre hebreo Nombre babilónico Duración Meses de Nuestro Calendario
1 Nisán Nisanmu 30 días Mar-Abr.
2 Iyar Ayaru 29 días Abr.-May.
3 Siván Simanu 30 días May.-Jun.
4 Tammuz Du’uzu 29 días Jun.-Jul.
5 Ab Abu 30 días Jul.-Ag.
6 Elul Ululu 29 días Ag.-Sep.
7 Tisri Tashretu 30 días Sept.-Oct.
8 Cheshvan Arakshamna 29 ó 30 días Oct.-Nov.
9 Kislev Kislimu 29 ó 30 días Nov.-Dic.
10 Teveth Tabetu 29 días Dic.-Ene.
11 Shevat Shabatu 30 días Ene.-Feb.
12 Adar Addaru 29 días Feb.-Mar.
Desde el exilio babilónico, los meses han tomado nombres babilónicos. El calendario ahora usado por los judíos está arreglado como sigue:
Los meses son contados desde Nisán, el mes en el que tiene lugar la observancia de la pascua. Esto, de acuerdo con Ex. 12:2, debía calcularse como “el primer mes del año”. En un uso posterior, el año nuevo fue calculado desde la luna nueva de Tisri, septiembreoctubre de acuerdo con el cálculo occidental.
Los babilonios pronto descubrieron que su año de 12 meses lunares difería considerablemente del año solar de 365 ¼ días. Para hacer coincidir los años lunar y solar añadían periódicamente un mes intermedio que era conocido como Segundo Adar.
Antes de la adaptación de los nombres de los meses babilónicos, eran usados presumiblemente nombres cananeos. Cuatro de éstos se mencionan en la Escritura:
Abib (Ex. 13:4) - “el mes de la maduración de las espigas”.
Este fue el mes durante el cual tuvo lugar la pascua.
Zif (1 R. 6:1) - “el mes de las flores”
Ethanim (1 R. 8:2) - “el mes de los arrovos perennes”.
Bul (1 R. 6:38) - “el mes de la Iluvia”.
De acuerdo con el calendario más antiguo de los hebreos, que consideraba el año como principiando en la primavera, éstos son, respectivamente, el 1°, 2°, 7° y 8° meses. Los 2 últimos son mencionados en inscripciones semíticas de Chipre y Sidón. Estos nombres parecen haber caído en desuso durante el tiempo del exilio, porque prevaleció la costumbre de designar los meses por números (véanse 1 R. 12:32; 1 Cr. 12:15; Jer. 1:3; 28:17). En el período postexílico estaban en uso los nombres babilónicos del presente calendario judío (véanse Neh. 2:1; Esd. 3:7; 6:15). Los israelitas frecuentemente indicaban el tiempo del año por medio de la temporada agrícola en lugar del número o nombre del mes. Leemos del “tiempo de las primeras uvas” (Nm. 13:20) y “al comienzo de la siega de la cebada” (Rt. 1:22).
Los años estaban frecuentemente relacionados con hechos importantes. Isaías habla de su llamado que se verificó “en el año en que murió el rey Uzías” (Is. 6:1) y Amós recibió su visión profética “dos años antes del terremoto” (Am. 1:1). Otro método de fechar eventos era por los años de reinado de un rey. El punto de referencia puede ser los reyes de Israel y Judá (véanse 1 R. 6:1; 14:25; 15:1) o de reyes extranjeros como Nabucodonosor (véase Jer. 25:1) o Ciro (véase Esd. 1:1).
El calendario hebreo fijo en uso desde el siglo IV d. de J.C. numera sus años desde el dato teorético de la creación, 3760 a. de J.C. El “año mundo” (A.M.), 5000, empezó en septiembre 1, d. de J.C., 1239. Las fechas desde ese tiempo pueden ser computadas deduciendo 1240 del número de años del calendario cristiano y añadiendo 5000. Así 1970 d. de J.C., sería A.M. 5730 (1970 menos 1240 más 5000).
Ciertos judíos sectarios observaron un calendario diferente basado sobre un año de 52 semanas, exactamente 364 días. De acuerdo con este arreglo, reflejado en el Libro de los Jubileos, el año empezó en un miércoles y terminó en un martes. Las festividades siempre caían en el mismo día y ninguna fiesta o festividad caía en sábado. La afirmación del Libro de los Jubileos es que los patriarcas observaron las varias fiestas judías y que usaron este calendario sectario. El Libro de los Jubileos se cree que fue escrito en hebreo durante el siglo II a. de J.C. Fragmentos de éste han sido encontrados en las cuevas del Qumrán.
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