Nulidad del matrimonio
Es la decisión que adopta el tribunal eclesiástico competente, normalmente el Tribunal de la Rota, por la que declara que un matrimonio no era válido desde el inicio porque adolecía de algún defecto fundamental, como por ejemplo que no existió consentimiento de los contrayentes o que éste se efectuó bajo algún tipo de presión; que había un impedimento dirimente; o que no fue un matrimonio rato y consumado.
Por lo tanto, frente a una opinión frecuentemente difundida, el tribunal o el juez encargado del proceso no anulan un matrimonio, sino que concluye afirmando que nunca existió.
El proceso de nulidad se inicia a petición de las partes, las cuales deben presentar las pruebas necesarias, y puede ser ordinario, cuando los hechos son evidentes, o documental, en el que se les da audiencia y también al defensor del vínculo que es quien, como parte pública, aduce las razones que estime conveniente en contra de la nulidad.
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