Non intres
Una de las oraciones que el sacerdote recitaba al ir a recoger el cadáver en el domicilio del difunto era la que comenzaba con estas palabras. Se trataba de un fragmento del salmo 142 que ya aparece, dentro del rito de difuntos en el Sacramentario gregoriano, como imprecación al Señor, apelando a su misericordia a favor del alma del que acaba de fallecer:
«Non intres in iudicio cum servo tuo quia non iustificabitur in conspectu tuo omnis vivens» que traducido viene a decir: «No entres Señor en juicio con tu siervo, porque nadie se justificará ante Ti».
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