Martyrium
Tras las grandes persecuciones de época romana fue habitual levantar sobre las tumbas de los mártires, unos pequeños templos conocidos con el nombre de martyrium, donde se les daba culto y en los que era posible acceder al sepulcro donde se conservaban sus reliquias. En algunos casos, aquellas pequeñas edificaciones dieron lugar más tarde a grandes templos, como es el caso de la basílica de San Pedro, o monasterios uno de cuyos ejemplos puede ser el monasterio jerónimo de Santa Engracia en Zaragoza.
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