Mantel
Es el lienzo con el que se cubre el altar. Confeccionado en color blanco, con bordados o franjas de diferentes colores y motivos, generalmente eucarísticos, debe tener la suficiente longitud para que cuelgue a ambos lados de la mesa del altar.
Su significado recuerda el sentido de banquete que tiene la celebración eucarística. En señal de reverencia a esa celebración en la que se distribuye el Cuerpo y la Sangre del Señor, se debe colocar al menos un mantel.
Antes, se utilizaban tres pero, en la actualidad, es frecuente que sobre el más largo se coloque otro de menor tamaño que cubre, tan sólo la superficie de la mesa.
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