Maceros
Como signo de autoridad y dignidad todas las corporaciones civiles y eclesiásticas contaban con maceros que les precedían en las comitivas en las que participaban.
En la Corte Pontificia había un cuerpo de maceros que vestían traje negro con cuello de encajes y un manto corto de color violeta, portando la maza sobre el hombro, a diferencia de los cursores que la llevaban bajo el brazo. Eran doce que rodeaban al Papa cuando desfilaba sobre la silla gestatoria. Fueron suprimidos, en virtud de lo dispuesto por el Papa San Pablo VI en el Motu Proprio Pontificalis Domus, de 28 de marzo de 1968.
Otros dignatarios eclesiásticos también contaban con maceros, cuyo número variaba. Los cabildos catedralicios tenían dos y los de colegiata uno. El traje variaba de uno a otro lugar, pero las mazas solían ser de plata, ricamente labrada, y durante la Semana Santa, iban enfundadas en lienzo negro.
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