Letras ejecutorias
En el largo proceso que seguía cuando una autoridad eclesiástica se resistía a cumplir la voluntad expresada por el Papa, a la hora de proveer un beneficio, a través del denominado Mandato de providendo, las letras ejecutorias ponían fin al mismo, designando a un ejecutor encargado de su cumplimiento por encima de la voluntad del requerido.
Aunque, podía ir precedidas de letras monitorias y letras perceptorias, no era infrecuente el que, ante el primer incumplimiento, se expidieran ya las ejecutorias.
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