Imágenes Sagradas
La representación plástica de imágenes sagradas ha sido una constante a lo largo de la historia de la Iglesia lo que, de manera indirecta, ha contribuido al desarrollo del Arte a través de sus múltiples manifestaciones.
El Catecismo de la Iglesia Católica enseña que la imagen sagrada representa, principalmente, a Cristo. Antes de la Encarnación, no era posible representar a un Dios invisible e incomprensible, que no tenía cuerpo ni figura. Al hacerse carne y vivir entre los hombres, afirmaba San Juan Damasceno, podía plasmarse en una imagen lo que habíamos visto de Dios.
Por otra parte, la iconografía cristiana contribuye a difundir, mediante la imagen, el mensaje evangélico que la Sagrada Escritura transmite por la palabra.
Las imágenes sagradas de la Santísima Virgen y de los Santos también hacen referencia a Cristo. Expresan la idea de que Cristo ha sido glorificado en ellos. Ponen de manifiesto esa multitud de testigos que continúan participando en la salvación del mundo y a los que nos unimos en la celebración sacramental. En ella participa en toda su unidad el Cuerpo Místico de Cristo, del que los Santos forman parte como representación de la Iglesia triunfante.
Desde los primeros siglos de la Iglesia se ha recurrido al uso de imágenes sagradas, aunque no estuvo exento de graves polémicas. La más conocida es, sin duda, la que se suscitó en la iglesia bizantina cuando el emperador León III el Isaurio ordenó destruir todas las imágenes. El II Concilio de Nicea confirmó su uso, siguiendo la enseñanza de los Santos Padres y la tradición de la Iglesia.
También, en el seno de la Reforma protestante, hubo sectores que rechazaron la utilización de las imágenes por considerarla una práctica idolátrica.
Sin embargo, el Catecismo destaca que su contemplación, unida a la meditación de la Palabra de Dios, a los cantos litúrgicos y a otras prácticas, forma parte de la armonía de los signos de la celebración para que el misterio celebrado se grabe en la memoria del corazón y se exprese luego en la vida nueva de los fieles.
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