Funeral corpore in sepulto
En la actualidad, en todas las exequias se celebra, habitualmente, una misa con el féretro situado en el interior del templo, a la altura del crucero, dando vista al presbiterio.
Antiguamente, era mucho menos frecuente y se distinguía claramente entre los funerales celebrados, antes de sepultar el cadáver (corpore in sepulto), y los que tenían lugar después.
No en todos los lugares existía la costumbre de introducir el féretro en el templo, siendo habitual que quedara fuera, en el pórtico, durante la celebración del funeral. Si entraba, se colocaba, como ahora, en el crucero, con los pies por delante, como si mirara al altar. Si se trata de un sacerdote, se invierte el sentido del féretro, de manera que mire al pueblo.
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