Ezequiel
Uno de los profetas mayores, ejercía como sacerdote en el templo de Jerusalén y marchó al destierro de Babilonia con el rey Joaquim de Judá en 597 a. C. Allí fue llamado a ejercer como profeta por el propio Dios, según relata en su libro, uno de los proféticos del Antiguo Testamento. Tenía entonces 30 años de edad y, según la tradición murió mártir en 570 a. C.
Profetizó la caída de Jerusalén y la destrucción del templo, pero también su restauración. A pesar de su contenido apocalíptico, el libro ofrece una visión esperanzadora para el pueblo judío, que debe purgar su pecado, pero al que Dios no abandona, con la singularidad de presentarlo no ligado al templo sino como un Dios que acompaña a los exiliados, invitándolos a perseverar en su fidelidad, con más fuerza de la manifestada por los que han quedado atrás.
F
Guarda este contenido en tu perfil
Inicia sesión o crea tu cuenta para guardarlo.