Dalmática
Vestidura litúrgica que toma su nombre de una prenda de vestir originaria de la Dalmacia.
De uso frecuente en la Roma imperial, se convirtió en el ornamento privativo de los diáconos en las celebraciones litúrgicas. Posteriormente, su uso fue adoptado, también, por los subdiáconos, en sustitución de la llamada tunicela.
Se trata de una vestidura de seda bordada, cuyo color varía en función de los días litúrgicos, con un orificio para introducir la cabeza, cuya longitud llega hasta el muslo, abierta y con dos bandas de tela que bajan por los costados, en sustitución de las antiguas mangas cerradas.
Durante un breve período, a mediados del siglo XI, llegó a tener una especie de capuchón que pronto fue suprimido. En recuerdo del mismo se utiliza una esclavina, llamada a veces collerón, confeccionada en el mismo tejido y color que la dalmática, que se coloca alrededor del cuello y se sujeta al frente con un fiador.
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