Benignidad
Es uno de los Doce Frutos del Espíritu Santo que, tradicionalmente, la Iglesia considera que se desarrollan en el alma de cada uno como consecuencia de la acción de los Siete Dones que nos son transmitidos por el Bautismo y reforzados por la Confirmación.
La benignidad que promueve en nosotros la afabilidad en el trato con el prójimo, enlazada con la bondad y la caridad, es una de las señales inequívocas de la santidad de una persona.
Guarda este contenido en tu perfil
Inicia sesión o crea tu cuenta para guardarlo.