Vergüenza
Sentimiento penoso a consecuencia de algún acto que rebaja al hombre ante sus propios ojos o a juicio de los demás; timidez o cortedad para ejecutar una cosa. El cristiano no debe ser nunca tímido; no le debe dar jamás vergüenza de proclamar su fe en Jesucristo, pues en ello empeña su destino eterno (Mc 8,38; Lc 9,26). Jamás Pablo se avergonzó de su condición de cristiano y de proclamador del Evangelio (Rom 1,16).
E. M. N.
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