Noé
Hombre de fe perseverante en medio de las burlas. Hijo de Lamec (Gén 5,28). Fue un hombre justo y recto (Gén 6,9). Recibió de Dios la orden de construir un arca, donde él y su familia se libraron del diluvio, debido precisamente a su rectitud (Gén 6,20-22; Mt 24,37-39; Lc 17,2627). En acción de gracias construyó un altar (Gén 8,20-22), y Dios hizo con él un pacto de bendición (Gén 9,8-17). Fue de una gran longevidad (Gén 9,28-29). Salvado de entre una generación perversa, celebrado en el A. T. como uno de los mayores santos (Ez 14,14-20), es imagen del cristiano (1 Pe 3,20-21; 2 Pe 2,5) y como ideal del hombre de fe (Heb 11,7). Aparece en la genealogía de Jesucristo (Lc 3,36).
E. M. N.
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