Lluvia
La lluvia es muy escasa en Palestina. Las primeras lluvias caen en octubre y noviembre; las tardías, en marzo y abril. Los hebreos pensaban que la lluvia procedía de las aguas superiores, que estaban arriba, por encima del firmamento, como en un inmenso depósito. Esta lluvia, necesaria para los productos de la tierra, es como un don del cielo (Mt 5,45), pero a veces puede ser catastrófica (Mt 7,25. 27); la lluvia puede ser de fuego, y entonces es símbolo de castigo (Lc 17,29).
E. M. N.
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