Escriba
Cuando cesaron en Israel los profetas, fueron los sabios los que oficialmente explicaban e interpretaban las Sagradas Escrituras. Los escribas eran hombres versados en la Ley, es decir, en la Biblia. Tras largos estudios recibían el título de tales, y como doctores de la Ley, la interpretaban oficialmente (Mt 22, 35; Lc 5, 17). El pueblo los reconocía como maestros. Tenían, en efecto, el título de maestros o rabinos. Ellos mismos se convirtieron en auténticos líderes, conductores del pueblo. Como auténticos legistas, gozaban de autoridad en las decisiones jurídicas. Pertenecían generalmente a la secta de los fariseos. Jesús los ataca duramente por su falta de humildad y de caridad, por su conducta personal, llena de hipocresía, y por el agobiante formalismo y exagerada casuística, que habían introducido en su teología moral, como maestros de la religión judía (Mt 23, 1-33; Lc 11, 44-52; 20, 46-47). Frente a estos escribas, leguleyos pervertidos, Jesús presenta a sus propios discípulos, escribas auténticos, conocedores y expositores de la verdad justa (Mt 13, 52; 23, 34). - ; enemigos.
E. M. N.
Guarda este contenido en tu perfil
Inicia sesión o crea tu cuenta para guardarlo.