Diluvio
Según la tradición bíblica, el diluvio fue una enorme y catastrófica inundación de aguas que asoló a la tierra y de la que sólo quedaron ilesos Noé y su gente (Gén 6,5-9,19). Fue motivado por los pecados de la humanidad y de él se salvaron sólo los justos. Hoy científicamente no se mantiene la universalidad del diluvio, ni geográfica ni antropológicamente. Los evangelistas consideran que el diluvio tiene un sentido tipológico y prefigura el juicio, que de una manera inesperada sorprenderá a los hombres; en él caerán los indolentes y despreocupados, y se salvarán los justos (Mt 24,38; Lc 17,27). Las aguas del diluvio prefiguran también las del bautismo (2 Pe 2,5; 3,6).
E. M. N.
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