Concupiscencia
La concupiscencia puede ser el apetito desordenado de placeres carnales (Mt 5,28) o el deseo ambicioso y seductor de bienes terrenos (Mc 4,19). San Juan distingue tres clases de concupiscencia: la de la carne, la de los ojos y la jactancia de las riquezas (1 Jn 2,16).
E. M. N.
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