Cisterna
En Palestina abundan mucho las cisternas, destinadas a recoger el agua en tiempos de lluvia, para el aprovisionamiento en tiempos de sequía, que con frecuencia se prolonga con exceso. Naturalmente, este agua recogida y estancada es menos estimada que el agua viva de los manantiales (Jn 4,9-14). La cisterna debía estar debidamente tapada para evitar accidentes, y si éstos ocurrían, caía toda la responsabilidad sobre el dueño de la misma (Lc 17,5). A veces se empleaban como calabozos. En una de estas cisternas estuvo preso Jeremías (Jer 37,15-16).
E. M. N.
Guarda este contenido en tu perfil
Inicia sesión o crea tu cuenta para guardarlo.