Cerdo
Animal impuro para los israelitas. Como tal, ni se podía comer, ni se podía ofrecer en sacrificio (Lev 11,7; Dt 14,8). Era un animal aborrecible (Mt 7,6). En la época helenística y romana llegó a gozar de mayor estima, hasta el punto de que se cuidaba en piaras (Mt 8,30-32; Mc 5,11-13; Lc 8,32). Pero para los judíos fue siempre animal detestable. Ningún oficio más horrendo para ellos que el de porquero, por lo que supone de aceptar costumbres paganas. Sólo en la máxima necesidad se podía realizar este trabajo (Lc 15,15).
E. M. N.
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