Cabra
La cabra era muy apreciada por la leche (Prov 27,27) y por la piel, con la que se hacían pellejos para el agua y el vino o para la fabricación de tiendas (Ex 25,26). La carne de cabrito era exquisito plato en un banquete (Gén 38,17-23; Jue 6,19; Lc 15,29). El cabrito, por su calidad, era un animal que podía ofrecerse en sacrificio (Núm 7,16), pero, por ser arisco, es también el símbolo de los hombres violentos o malos (Ez 34,17; Mt 25,32).
E. M. N.
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