Ana
Era una profetisa, inspirada por Dios, hija de Fanuel, de la tribu de Aser. Se casó muy joven, y joven también se quedó viuda, y viuda permaneció toda la vida. Las viudas jóvenes que no se casaban gozaban de gran estima entre los judíos. Era una mujer profundamente religiosa, dedicada, tal vez, al servicio del —templo. Dios quiso que fuera testigo cualificado de la —presentación del Niño Jesús en el templo (Lc 2,36-38.)
E. M. N.
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