Aceite
El aceite es en el A. T. una bendición del cielo (Dt 7,13-14). Palestina lo exportaba a Egipto y a Siria (Os 12,2; Ez 27,17). Fue uno de los alimentos fundamentales, con que Dios alimentó a su pueblo en la tierra prometida, tierra rica en olivos (Dt 6,11). Es ungüento que perfuma, símbolo del amor (Cant 1,3). Es también símbolo de alegría, pues da brillo y lustre a la cabeza: derramar aceite sobre uno es augurio de felicidad y de gozo, prueba de amistad y signo de honor (Mt 26,7; Lc 7,46). Es asimismo fuente de luz encendida en las lámparas (Mt 25,3-8). El rey era ungido con aceite, con señal de haber sido elegido por Dios como prenda de recibir el Espíritu. Se empleaba también, mezclado con vino, en la medicina oriental para la curación de enfermos (Lc 10,34; 6,13). Es, por fin, la materia empleada en los sacramentos, especialmente la unción de los enfermos (Sant 1,14), como signo sensible de la invisible comunicación de la gracia y del Espíritu. — ón; sacramentos.
E. M. N.
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