TALION
La Ley de Talión, “ojo por ojo y diente por diente”, es un principio de naturaleza social; dice que el castigo no puede ser más grave que el crimen cometido: cual el crimen tal el castigo (de ahí el nombre talión).
Este principio aparece en Ex 21, 22-25; Dt 19, 16-21; Lev 24, 17-22. Representa un esfuerzo para, al mismo tiempo, marcar la gravedad de ciertos crímenes y no pasarse de la medida en el castigo. Esta ley mira a defender al débil, al agredido. Pero no siempre fue aplicada al pie de la letra; su interpretación blanda demuestra que se trata de un espíritu, de una invitación a la moderación. También aparece en otras partes del AT, a veces de modo muy sutil. En Ex 11 Dios mata a los primogénitos de los que querían exterminar a Israel, “hijo primogénito” de Dios (Ex 4, 22).
En el libro de Judit, quien pretendía seducir al pueblo judío fue seducido y muerto. Vea también Ab 15; Jer 50, 15. 29; Lam 3, 64; Joel 4, 4. 7. En el NT, el Ap 17, 16s aplica la ley del Talión de manera muy cruel. En términos personales, tanto el AT como el NT enseñan la ley del perdón
Lev 19, 17s; Mt 5, 38s. Ver LEY.
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