FELICES
Todos buscamos la felicidad. Es difícil a veces. La salud, el dinero, las alegrías familiares, la libertad nos pueden hacer felices.
En el Antiguo Testamento, Dios se declara como la única fuente de felicidad auténtica. En el libro de los Salmos aparece 26 veces. El hombre de la Biblia encuentra la felicidad en el respeto a los mandamientos, amando a los otros, en especial al pobre. La felicidad perfecta se halla en el cielo. Don Bosco repetía: Un santo triste es un triste santo. Dios nos quiere felices.
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