DESTINO
(del latín destinare, fijar).
Lo que, según ciertas creencias, fija de manera ineluctable, el curso de los acontecimientos. En el cristianismo, el destino es indisociable del designio de Dios sobre el hombre y su voluntad de hacerle descubrir su libertad y el amor que le entrega. Esta libertad opuesta a todo destino preestablecido está inscrita en todo el Nuevo Testamento.
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