Pobreza
El verdadero valor de la pobreza no es su situación en sí, ni la lucha por salir de ella, sino el potencia! de amor que puede desarrollarse al vivirla o al salir de ella. Y es la sabiduría de la fe, dentro de la caridad, la que nos va diciendo cada vez cuándo y cómo tenemos que vivirla y cuándo y cómo tenemos que salir de ella. O cuándo y cómo tenemos que elegir libremente convertirnos en los últimos, a ejemplo de Jesús, «el cual, siendo de condición divina, no consideró como presa codiciable el ser igual a Dios. Al contrario, se despojó de su grandeza, tomó la condición de esclavo, y se hizo semejante a los hombres. Y en su condición de hombre, se humilló a sí mismo haciéndose obediente hasta la muerte, y una muerte de cruz».
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