Liturgia
En la tierra de nuestro peregrinar, hay un «lugar» donde la palabra salvadora resuena con una eficacia excepcional: la sagrada liturgia. Ella es verdaderamente un diálogo ininterrumpido entre la Palabra y el hombre, llamado a ser un eco de la divina Palabra. En efecto, la sagrada liturgia es el encuentro salvífico del Padre que está en los cielos, que viene a conversar con mucho cariño con sus hijos; es el coloquio entre el esposo, el Señor Jesús, y su amada esposa, la Iglesia, hecha partícipe del eterno canto de alabanza que el Verbo encarnado ha introducido en este exilio terrenal. La sagrada liturgia, por tanto, se alimenta abundantemente de la mesa de la Palabra de Dios: toma de la Biblia sus lecturas, canta los salmos, se inspira en la Escritura al componer himnos, plegarias, exclamaciones e invocaciones. En su desarrollo concreto, manifiesta una estructura dialogada, que expresa la vida misma de la Iglesia. En efecto, así como en el Antiguo Testamento la asamblea de Yavé es llamada, en primer lugar, a escuchar a Dios que habla: «Ojalá escuchéis hoy su voz», del mismo modo, la asamblea litúrgica, el verdadero pueblo de Dios, se reúne ante todo para escuchar la Palabra, Cristo Señor, y para unirse a él, guiada por su Espíritu, en la alabanza y en la súplica al Padre. Por tanto, la palabra de la Escritura, cuando resuena en las celebraciones litúrgicas, constituye una de las formas de la verdadera, misteriosa, indefectible presencia de Cristo entre los suyos, tal y como nos enseña el Concilio Vaticano II: «Está presente en su Palabra, pues cuando se lee en la Iglesia la Sagrada Escritura, es Él quien habla». Cuando Dios habla, solicita una respuesta. Nosotros respondemos al Dios que habla y nos recuerda el acontecimiento de nuestra salvación y el81 misterio de su amor, mediante la celebración de la eucaristía —la gran plegaria de acción de gracias, memorial perenne de la pasión redentora, ofrecida junto con la víctima inmolada de nuestra propia vida— y las otras celebraciones litúrgicas, que están íntimamente relacionadas con la eucaristía.
Guarda este contenido en tu perfil
Inicia sesión o crea tu cuenta para guardarlo.