Kenia, República de
Geog. Estado de África oriental, entre el extremo noreste de la meseta de los Grandes Lagos africanos y el océano Índico; 582.646 km². 31.139.000 hab. (2003). Lenguas oficiales: swahili e inglés. Unidad monetaria: chelín de Kenia. Capital: Nairobi. Geografía física y económica. La mitad occidental del país es una región de altas mesetas, recorrida de N a S por la fosa tectónica del Rift Valley. El fondo de la depresión se halla ocupado al N por el lago Turkana. Hacia el O, las tierras altas se detienen a orillas del lago Victoria. Al E, la meseta desciende lentamente hacia el mar. La llanura litoral, de unos 400 km de longitud, termina en una costa muy articulada. Clima tropical con lluvias relativamente importantes. Su principal río es el Tana. La mayor parte de la población (más del 70 %) vive en las tierras altas del centro-oeste. Las únicas ciudades que superan los 200.000 habitantes son la capital y Mombasa (en la costa del Índico). Económicamente es un país subdesarrollado. Café, té, sisal, caña de azúcar, algodón, tabaco, trigo y maíz. Ganadería bovina y ovina, cuyos derivados (mantequilla, pieles y cueros) se exportan. Yacimientos de oro, sales, cobre, hierro, acero y petróleo. Las principales industrias derivan de la agricultura: alimentarias, bebidas y tabaco. Historia. Sus pobladores más antiguos fueron los bantúes, cuyas tribus más importantes son los kikuyu (20,9% de la población) y los kamba (11,3%). Posteriormente llegaron los camitas y, del alto valle del Nilo, los nilóticos, cuyas principales tribus son los luo (12,8 % de la población) y los masai (tribu guerrera). Marinos griegos primero, y árabes y persas después, frecuentaron sus costas en busca de marfil, hierro y esclavos. Los portugueses (siglo XVI) se apoderaron del litoral, pero fueron rechazados por los árabes de Omán (siglo XVII). Tras el Congreso de Berlín (1878), que selló el reparto de África, fue Alemania la que controló (1889) la parte sur del país (Tanganica, actual Tanzania), y Gran Bretaña al norte (1886). En 1895 fue declarado protectorado británico, iniciándose una época de expansión y desarrollo que incrementó la colonización europea y atrajo la inmigración de miles de indios, origen de la actual minoría india. Convertida en colonia británica (1920), la política discriminatoria contra los nativos originó la lucha contra la dominación británica. El partido nacionalista Unión Africana de Kenya (KAU), creado en 1943 y dirigido por Jomo Kenyatta desde 1946, fue perseguido, lo que provocó la insurrección armada de los Mau-Mau (1950), que, aunque reprimida (1960), determinó un cambio en la estructura política del país. Kenyatta, al frente del nuevo partido Unión Nacional Africana de Kenya (KANU), triunfó en las primeras elecciones (1961) y fue designado primer ministro. En 1962 el país accedió a la autonomía, en 1963 se proclamó la independencia y en 1964 se estableció la República. Kenyatta obtuvo del Parlamento plenos poderes como presidente (1967), y suprimió toda oposición política (1969). A su muerte (1978), le sucedió Daniel Arap Moi, quien en 1988 incrementó sus poderes personales a costa del Parlamento. En 1991 se anuló la prohibición de los partidos políticos, pero el KANU siguió ostentando la hegemonía absoluta, y Arap Moi continuó como presidente tras las elecciones de 1992 y 1997. En el 2004, la keniana Eangari Maathai se convirtió en la primera mujer africana que recibió el premio Nobel de la Paz en reconocimiento a su activismo ambiental. Arte y literatura. Las manifestaciones artísticas kenianas se refieren principalmente a los temas africanos del período de colonización y poscolonización. Las obras más representativas se encuentran en los museos de Nairobi, Mombasa, y en el Fort Jesus, un museo de historia en el interior de un fuerte portugués del siglo XVI.
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