Tiberio
segundo emperador romano, sucesor de Augusto, su padre adoptivo, 14-37 d. C., en tiempos de Juan Bautista y del ministerio público de Jesús. Ascendió al trono, no por su preferencia sino por ser el último heredero del trono; por su avanzada edad, su carácter se tornó difícil y perdió la confianza del pueblo. Renunció al imperio y pasó sus últimos días asilado en Capri. El nombre de T. aparece en la Biblia únicamente cuando se hace mención a que en el decimoquinto año de su gobierno, Juan el Bautista empezó a predicar, Lc 3, 1-4.
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